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Si bien San Luis Potosí registró este jueves la cifra de más de mil casos positivos de la COVID-19, la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (SSA), reportó que dicha cantidad de personas contagiadas las tenía previstas entre el 15 y 20 de mayo pasado. Por primera vez, la Región Huasteca concentró el 44.77 % de la residencia de las defunciones de la entidad.
Es decir, el estado logró retrasar alrededor de 15 días dicho estimación. Desde semanas anteriores, la SSA evaluó que la curva epidémica de la entidad se aplanó, situación que ha favorecido para no colapsar el sistema de salud hospitalario.
De acuerdo con la dependencia estatal, el retraso se debió al esfuerzo realizado para controlar los contagios del virus SARS-Cov-2, por ende, debe continuarse en la línea de colaboración colectiva para evitar el aumento exponencial de la misma.
En conferencia de prensa, Mónica Liliana Rangel Martínez, titular de la SSA, reevaluó que el pico o acmé de la pandemia en San Luis Potosí, puede registrarse entre 15 y 20 de junio próximo, sin embargo, dicha predicción puede variar según la movilidad y el acatamiento de las acciones preventivas.
La secretaria de Salud en el estado, analizó que, de acuerdo con la tendencia de contagios y defunciones, así como los citados factores se estima que la letalidad de la entidad pude llegar al 7 por ciento.
A su vez, Miguel Ángel Lutzow Steiner, vocero del Comité Estatal para la Seguridad en Salud, refirió que ayer se reportaron 4 decesos, una mujer y tres hombres, para así contabilizar 67. Además de 44 personas positivas, con lo cual suman mil 039 ciudadanos contagiados.
Describió que la mujer de entre 50 a 59 años, residente de Ciudad Valles, tenía diabetes e hipertensión; la segunda víctima, un hombre de 65 y más años, habitante de Ciudad Valles, quien tenía como factores de riesgo la edad, diabetes y cardiopatía.
A su vez, la tercera víctima, varón de 65 y más años, habitante de Tamzunchale, cuyo factor de riesgo eran diabetes, hipertensión, enfermedad renal crónica y la edad; y otro hombre de 65 y más años, residente de Tamzunchale, con diabetes, hipertensión, obesidad, EPOC y la edad como factores de riesgo.
El epidemiólogo advirtió que, de los grupos etarios que han resultado enfermos por la COVID-19, el de 65 y más años tiene la letalidad más elevada con 22.64, le sigue el de 60 a 64 años con 17.54 de letalidad.
Detalló que, de las 67 defunciones hasta este jueves, 30 de las víctimas tenían como residencia en municipios de la Zona Huasteca, equivalente al 44.77 por ciento de las muertes totales en el estado.








