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Aunque las personas han reducido el uso de vehículos automotores, derivado del aislamiento social establecido por la contingencia del COVID-19, los índices de contaminación persisten, es decir, las fuentes contaminantes son las ladrilleras y la industria, advirtió Valter Armando Barrera López, investigador de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y la Tecnología. (CIACyT) de la UASLP.
De acuerdo con el académico, al revisar las estaciones de monitoreo de la Segam, se visualizan valores que exceden -100 micrómetros por metro cúbico- la NOM-172-SEMARNAT-2019 en Biblioteca y el DIF, en niveles horarios, lo cual se debe a los emisores referidos.
Por lo anterior, evidenció que la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) debe poner atención a ello, y no enfocarse en los conductores de vehículos motorizados. “El promedio de los últimos 15 días, bueno los datos horarios, sí hay valores a las 10 de la mañana, a la una, a las do, que son típicas donde trabajan los ladrilleros. También por las mañanas ¿Esto a qué se debe? Al desfogue de algunas compañías”.
“Se ve el efecto de que la gente no esté circulando, pero como les he comentado en otras ocasiones: eso no tiene mucho que ver (con la reducción de contaminación). El contaminante más importante aquí en la ciudad, son las partículas suspendidas: las PM10”, acotó.
Por separado, la organización ambiental Cambio de Ruta A.C., divulgó información sobre la calidad del aire, correspondiente entre el 24 de febrero y el 30 de marzo, de acuerdo con los reportes divulgados por la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam).
En los datos facilitados, hay una tabla donde se observa, en la mayoría de los recuadros, que la calidad es aceptable, no obstante, el organismo la sociedad civil (OSC) advirtió que los datos no tienen veracidad, dadas las carencias existentes en las casetas de monitoreo a cargo de la citada dependencia.








