MÁS ALLA DE LA FUERZA
Marco Pérez, "Psicólogo en Coruscant" convierte Star Wars en una herramienta para entender las emociones.
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Cada 4 de mayo, las y los fanáticos de todo el mundo celebran el Día de Star Wars, una fecha que nació del juego de palabras "May the Force be with you" y "May the fourth be with you", pero que con el tiempo se ha convertido en algo más que un guiño entre seguidores.
Este fenómeno confirma la vigencia de una saga que ha trascendido el cine para instalarse en la cultura global como un lenguaje compartido, lleno de símbolos, referencias e identidad colectiva.
PSICÓLOGO EN CORUSCANT
En medio de esa permanencia, también han surgido nuevas formas de entenderla y habitarla. Una de ellas es la de Marco Pérez, creador de "Psicólogo en Coruscant", quien ha encontrado en Star Wars una vía para hablar de emociones, conflictos humanos y procesos psicológicos desde una galaxia muy, muy lejana.
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Lejos de ser solo un fan, Pérez es psicólogo con formación académica y una trayectoria ligada a la cooperación internacional en Naciones Unidas y con la Cooperación Técnica
Alemana, la docencia y el trabajo en temas de derechos humanos e integridad.
Su proyecto nace, en realidad, de una pregunta personal, porque una saga cinematográfica podía tener tanto peso emocional incluso para alguien formado en disciplinas como la filosofía o la psicología. La respuesta no tardó en aparecer, pues Star Wars no es solo entretenimiento, sino una estructura narrativa construida desde la mitología y la psicología.
LA PSICOLOGÍA DETRÁS DE LA SAGA
El propio George Lucas ha reconocido la influencia del mitólogo Joseph Campbell en la construcción de la saga, particularmente en la idea del "viaje del héroe"."Un mito es un relato lleno de simbolismos que nos ayuda a responder preguntas esenciales: para qué estamos aquí, cuál es nuestro propósito, hacia dónde vamos", señala Pérez en entrevista para este medio, y es por ello que no es casualidad que generaciones enteras sigan encontrando sentido en estas narrativas.
Desde ese punto, su trabajo consiste en traducir lo complejo a lo accesible. A través de análisis, contenido digital y un pódcast, ha explorado más de 500 veces cómo los conflictos de los personajes dialogan con problemas reales. Historias como la de Darth Vader o Luke Skywalker no solo hablan de imperios y batallas galácticas, sino de miedo, poder, identidad, vínculos y decisiones personales. "El principal villano no es externo, sino nuestros propios miedos", menciona.
Ese es, quizá, uno de los puntos más fuertes del proyecto: el uso de arquetipos. Las figuras que aparecen en Star Wars —el héroe, la sombra, el mentor— forman parte de un lenguaje universal que, como planteaba Carl Jung, habita en el inconsciente colectivo. "Star Wars te da un lenguaje común. No necesitas explicar desde cero una emoción, porque ya sabes lo que pasó con ciertos personajes y lo que representan", dice. En ese sentido, la saga se convierte en un punto de entrada para hablar de temas que, de otro modo, resultarían difíciles de abordar.
Un ejemplo claro es el arco de Anakin Skywalker. Más allá de su transformación en villano, Pérez lo interpreta como un caso de emociones mal gestionadas: miedo, apego, enojo. "Si Anakin hubiera tenido un acompañamiento emocional adecuado, probablemente su historia habría sido distinta. Terminó siendo esclavo de sus emociones", reflexiona. Lejos de quedarse en la ficción, este tipo de lecturas permiten entender cómo procesos similares ocurren en la vida cotidiana.
DE LA FICCIÓN A LA CONVERSACIÓN
Para Marco, este enfoque ha sido especialmente útil en públicos que suelen estar menos abiertos a hablar de emociones. Jóvenes, por ejemplo, pueden entender procesos como la ansiedad, la depresión o el manejo del enojo a partir de referencias compartidas. No se trata de sustituir la terapia, sino de abrir la conversación. "A veces es más fácil hablar de estos temas bajo el manto de la ficción", señala.
El riesgo de simplificar siempre está presente cuando se traducen problemáticas complejas a un lenguaje accesible. Marco lo reconoce, pero lo asume como parte de su responsabilidad como divulgador. Para él, Star Wars no sustituye el trabajo terapéutico ni pretende ofrecer respuestas definitivas, sino abrir la puerta a la reflexión. Su enfoque parte de mantener un equilibrio: aprovechar la accesibilidad de la narrativa sin perder de vista el sustento psicológico detrás de cada análisis
LA VIGENCIA DE STAR WARS
Hoy, hablar de Star Wars es también hablar de cultura compartida. La saga ha trascendido la pantalla para convertirse en un lenguaje colectivo: memes, referencias visuales, símbolos reconocibles incluso por quienes no han visto las películas. Personajes, música e imágenes forman parte de una identidad colectiva que genera pertenencia. "Cuando una historia trasciende a su creador y la gente se la apropia, se convierte en cultura", explica Marco.
En ese contexto, su permanencia no responde a una sola razón. Puede ser escape, entretenimiento, reflexión o comunidad. Para algunos, representa un espacio seguro frente a la incertidumbre; para otros, una herramienta para entenderse mejor. Esa amplitud es lo que le permite seguir vigente en 2026, en medio de un entorno donde las preguntas sobre identidad, propósito y emociones siguen abiertas.
Al final, el Psicólogo en Coruscant resume Star Wars como un mito moderno, un "caballo de Troya" que introduce conversaciones profundas a través de una historia aparentemente sencilla. Y en ese proceso, no solo habla de una galaxia lejana, sino de algo mucho más cercano: la experiencia humana.
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