Gabi, robot humanoide, inicia vida monástica en Corea del Sur
El robot humanoide participará en el Festival de Linternas junto a otros robots budistas.

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 9 (EL UNIVERSAL).- La incorporación de herramientas tecnológicas a prácticas religiosas y cotidianas es una escena común en la actualidad. No obstante, un reciente nombramiento a un robot humanoide ha acaparado la atención de los usuarios en redes.
Corea del Sur nombra a Gabi primer robot monje budista
Se trata de "Gabi", un avatar humanoide de IA de Corea del Sur que recientemente completó su ritual de iniciación para convertirse en el primer robot monje budista del mundo, lo que generó gran conversación en plataformas digitales.
De acuerdo con el medio de comunicación alemán Deutsche Welle (DW), Gabi tiene una altura de 130 centímetros y es un modelo G1, perteneciente a la empresa china Unitree Robotics, cuyo precio inicial es de 13 mil 500 dólares.
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Este avanzado robot es compacto y ágil, fue creado para realizar movimientos precisos y diversas tareas complejas, gracias a su capacidad de aprendizaje por imitación. El modelo se distingue por su resistencia y velocidad, alcanzando los 7 km/h.
Ceremonia y preceptos adaptados para robot monje
Según lo explicado por el Venerable Seong Won a la agencia Yonhap, el nombre "Gabi" fue elegido debido a que proviene del nombre Siddhartha, que significa "aquel que ha alcanzado su meta" y de la palabra coreana para misericordia.
Por su parte, la Orden Jogye a la que se unió Gabi, es una de las sectas más grandes de Corea del Sur, perteneciente al budismo zen, una rama del mah?y?na que se enfoca en la práctica de la meditación y de bienestar interior.
La ceremonia de iniciación budista, conocida como sugye, se realizó en el templo Jogyesa en el centro de Seúl, entre cánticos, incienso y faroles decorativos de papel. Gabi cubría su metálico esqueleto con una túnica tradicional monástica de color gris y marrón.
El robot también llevaba unos sencillos zapatos negros y sus manos estaban cubiertas por un par de guantes blancos, las cuales se juntaron para ofrecer una oración al hacer una reverencia frente al altar y mostrar su compromiso para dedicarse por completo a Buda.
Para oficializar su integración a la Orden Jogye, un monje colocó un rosario de 108 cuentas alrededor del cuello de Gabi y pegó una estampa en su cuerpo, reemplazando el ritual de purificación original, conocido como yeonbi, que consiste en marcar los brazos con incienso.
"Sí, me dedicaré a ello", aseguró Gabi luego de que el monje le preguntara si aceptaba consagrarse al santo Buda y con ello, a la enseñanza sagrada del budismo. Posteriormente, el monje interpretó los cinco preceptos que un budista debe seguir en su vida, con ligeros cambios para Gabi:
Respetar la vida y no dañarla.
No dañar a otros robots ni objetos.
Seguir a los humanos y obedecerlos.
No comportarse ni hablar de manera engañosa.
Ahorrar energía y no sobrecargarla.
De acuerdo con lo explicado por el Venerable Seong Won a la agencia Yonhap, esta asignación es un nuevo paso en las prácticas religiosas para que la sociedad coexista con los robots y se acerque al budismo.
El monje Gabi participará en el próximo Festival de Linternas del lugar, a finales del mes de mayo, el cual se realiza cada año para conmemorar el cumpleaños de Buda. Además, también asistirán otros tres robots budistas: Seokja, Mohee y Nisa.
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