248 días

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Ha comenzado el proceso electoral local 2020-2021 en San Luis Potosí. Como es de su conocimiento, el próximo domingo 6 de junio -dentro de 248 días- se realizará una jornada electoral en la que se elegirá a una persona para ocupar el puesto de la gubernatura en el Estado, 27 diputaciones y 58 ayuntamientos -con sus presidencias municipales, regidurías y sindicaturas-. Ningún proceso electoral es igual a otro. Como seguramente usted ya habrá visto/leído/escuchado, esta elección será la más grande -en términos cuantitativos- y probablemente la más compleja -en términos cualitativos- en la historia política de México y San Luis Potosí. Si todo sale bien, dentro de un año estarán rindiendo protesta las nuevas autoridades electas: primero quienes integrarán a una nueva legislatura, después quien ocupe la gubernatura y posteriormente los 58 ayuntamientos en todo el estado.

Hay quienes piensan que es cansado y desgastante que con tanto tiempo de anticipación se comience a hablar de elecciones. Es importante destacar que la elección no se reduce a la jornada electoral del primer domingo de junio de 2021, sino que en realidad se compone de varias etapas generales. La preparación de la elección comienza cuando la autoridad electoral -para el caso de San Luis Potosí, el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana- celebra la sesión de inauguración del Proceso. Eso ocurrió el pasado 30 de septiembre. Después vienen algunas etapas que son más notorias para la población, como las precampañas, el registro de candidaturas y las campañas proselitistas. Luego viene la jornada electoral, con las votaciones y el cómputo de sus resultados. También está esa cada vez más frecuente etapa donde los tribunales resuelven las inconformidades presentadas por los resultados o la validez de las elecciones. Un montón de cosas.

Todo esto Usted ya lo sabe. En realidad mi intención es compartirle un puñado de reflexiones que considero son cercanas a las dudas o preocupaciones frecuentes de quienes, desde el lado de la ciudadanía, esperan, observan y participan en estos procesos. 

La pandemia. Cualquier persona que vaticine una fecha para el fin de la pandemia, miente. Nadie tiene conocimiento pleno sobre lo que habrá de ocurrir en los próximos meses. Lo que Usted debe saber es que la realización de las actividades relacionadas con la elección debe procurar en todo momento, la salud y la integridad de la población. Es responsabilidad de todos que esto pueda realizarse con sumo cuidado. Empezando por los contendientes. La realización de actividades proselitistas debe observar en todo momento las disposiciones de la autoridad sanitaria.

Las tecnologías. El empleo de tecnologías de la información va ganando terreno, poco a poco, en la realización de la elección. Todavía falta unos años -no muchos- para que todos podamos votar por internet o a través de urnas electrónicas. Pero mientras eso ocurre, podemos atestiguar que cada vez más cosas se hacen a través de medios digitales. Acopio de respaldos de la ciudadanía para candidaturas independientes por medio de una aplicación para teléfono celular, registros de candidaturas, ¡hasta juicios en línea!. Por otra parte, creo que la realización de los debates entre candidatas(os) también se puede hacer con la misma plataforma de videoconferencias con la que se puede conversar con sus seres queridos o compañeros de trabajo -sean queridos o no-. 

Las redes sociales. Tengo plena certeza de que la eficiencia de la comunicación en redes sociales será determinante para vincular la oferta política con el electorado. Desde luego existen voces que piden la regulación de contenidos en ese frente. Yo soy más bien de la idea de que es más eficaz y probablemente más sencillo trabajar sobre una base de información para que las personas puedan discernir lo que es real o no, por aquello de las noticias falsas. ¿Considera Usted que es posible iniciar procedimientos para regular las publicaciones que se realizan desde cuentas anónimas o por medio del empleo de bots (programas informáticos que automatizan la publicación de contenidos)? También están esas herramientas de marketing digital que por medio de granjas de usuarios simulados, buscan desinformar a la población de manera masiva, creando caos, ataques reales o cambios de pensamientos en la población general sobre temas en específico. Esto también es nueva normalidad.

Hay un doble desafío en todo esto. Mantener la integridad y la confianza en la elección no debe ser un asunto de complejidad, sino de compromiso de los contendientes. Y mientras todo esto ocurre, la organización del proceso electoral debe presentarse frente a la población como algo sencillo pero relevante. La democracia también tendría que ser así.

Twitter. @marcoivanvargas