En esta ocasión quiero referirme inicialmente a dos Ciudades hermanas, la primera llamada también la Ciudad de los Jardines, bella tierra potosina que hace más de cuatro décadas me vio nacer, en el antiguo hospital del ISSSTE sobre la calle de Díez Gutiérrez (sería un presagio) y la segunda, la Cuna de la Enchilada en la que desde hace ya tres lustros resido y que antes se le nombraba precisamente Soledad Diez Gutiérrez, hoy de Graciano Sánchez.
Dos municipios cuya frontera puede ser una calle o quizás una avenida, separadas para fines sólo administrativos pero unidas por su gente, gobernadas por colores distintos en sus Ayuntamientos, pero que comparten problemáticas similares.
Dos ciudades unidas por un viejo río convertido en vialidad a cal y canto, pero que de vez en cuando reclama su cauce natural. Luis y Soledad, como una pareja indisoluble.
Seguramente Don Miguel Caldera no imaginó en lo que se convertiría ese pequeño poblado que fundó aquel 3 de noviembre de 1592, una Ciudad que nació a partir de la vocación minera y que de a poco al pasar de los años fue abrazando otros poblados, como el entonces llamado Soledad de los Ranchos, fundado un 8 de octubre de 1767. Y así estimado lector, hoy habitamos un espacio físico Metropolitano, donde todo, absolutamente todo nos es común.
Y hago estas reflexiones a propósito de lo que se avecina: las elecciones municipales, porque resulta muy importante partir de una premisa aplicable a aquellas personas que decidan postularse como candidatas o candidatos a las dos Alcaldías, en ambos casos se debe tener una visión metropolitana, para que a las dos Ciudades les vaya bien y por supuesto a sus habitantes.
La coordinación, cooperación, planeación entre los dos municipios es fundamental, porque insisto, la única división que puede existir es administrativa.
Esta visión metropolitana a la que me refiero permitirá a los dos Ayuntamientos trabajar de manera conjunta en temas tan sensibles como los son por ejemplo: el suministro de agua potable, la seguridad pública, el medio ambiente, la movilidad.
Esas problemáticas que nos son comunes a todos, que podemos percibir cuando nos trasladamos de un municipio a otro, de ahí que resulte de la mayor importancia superar la visión de los patios traseros y delanteros, ambos municipios se necesitan, coexisten más allá de cualquier división, pues consolidar Ciudades de Derechos implica hermanar visiones, incluso si provienen de proyectos políticos distintos, pues con altura de miras se debe reconocer que las grandes metrópolis del mundo ya no se gobiernan sino que se cogobiernan en beneficio siempre de las personas.
Esta Zona Metropolitana conformada por San Luis Potosí – Soledad de Graciano Sánchez, a su vez se expandió, creció de modo tal que hoy los municipios de Cerro de San Pedro, Mexquitic de Carmona, Villa de Reyes, Villa de Zaragoza prácticamente se le han incorporado conformando ya una gran megalópolis.
De ese tamaño será el gran reto para las administraciones municipales, pero también será una oportunidad histórica para que las y los aspirantes a cada uno de estos municipios le presenten a su electorado una planeación viable de como mejorar y hacer más habitable esta complicada urbe desde cada una de estas demarcaciones, pero lo más importante estimado lector, con humildad Alcaldes y Alcaldesas sin importar sus colores, desechando filias y fobias, deberán sentarse y conformar juntos un generoso proyecto común, con el ánimo de construir un mejor futuro. ¿Para quienes? Acertó Usted, para nosotros sus Habitantes Metropolitanos.
Hasta la próxima.
jorgeandres.manoizquierda@gmail.com

