¿A qué temperatura debo cocinar el pollo, la carne y el pescado?

¿A qué temperatura debo cocinar el pollo, la carne y el pescado?
Las proteínas son una parte fundamental en la dieta de todo ser humano. Si bien se pueden conseguir en legumbres, cereales o semillas, la manera más común de obtenerlas es mediante el consumo de carne o huevo. Sin embargo, estos productos deben cocerse a la temperatura correcta para eliminar los gérmenes capaces de provocar daños en nuestra salud.
Carne molida
Si quieres cocinar carne molida de res, cerdo, ternera o cordero, la temperatura interna de estas proteínas debe alcanzar los 71 grados Celsius aproximadamente. En caso de que prefieras degustar alguna preparación con carne molida de pavo o pollo, tendrás que cocinarla hasta que su interior llegue a los 74 grados.
Carne fresca de res, ternera o cordero
A pesar de que existen términos para todos los gustos, lo recomendable es que los filetes, asados y chuletas hechos de res, ternera o cordero alcancen una temperatura de cocción de 63 grados Celsius. Una vez que estén en su punto, deja que la carne repose unos tres minutos antes de disfrutar su sabor.
Cerdo y jamón
Al igual que las proteínas anteriores, el interior del cerdo y el jamón fresco deben cocerse hasta los 63 grados Celsius. Cuando esto ocurra, sácalos del fuego y permite que reposen durante tres minutos.
Por el contrario, si vas a recalentar jamón precocido tiene que llegar a los 74 grados para que no haya riesgo de intoxicación alimenticia.
Carne de aves
Esta categoría incluye a todas las aves de corral, ya sean enteras o por partes. Si vas a preparar alguna receta que contenga pechuga, muslos, patas, alas, menudos o relleno, asegúrate que la temperatura interna de la carne alcance los 74 grados Celsius.
Platillos a base de huevo
Estrellados, revueltos, hervidos o en tortilla. Las múltiples formas de preparar huevo lo han convertido en una proteína bastante popular e ideal para cualquier momento del día. Ya sea que lo quieras para el desayuno o para complementar otra comida, recuerda que este producto debe cocinarse hasta que su clara y su yema estén firmes.
Si disfrutas de platillos más elaborados como la frittata o la quiche, verifica que llegue a una temperatura interna de 71 grados Celsius.
Mariscos
Los mariscos son un grupo muy vasto de proteínas, por ello cada una tiene sus propias especificaciones respecto a la temperatura de cocción que necesita. En caso de que quieras degustar un rico pescado con aletas, deja que alcance los 63 grados Celsius o revisa su color. Si la carne se ve opaca y se separa fácilmente con un tenedor, está lista para servirse.
Por su parte, los camarones, el cangrejo, la langosta y las vieiras deben cocinarse hasta que se vean de un tono perlado o blanco y opaco. Respecto a las almejas, ostras o mejillones, cuécelas hasta que se abran.
Sobras y guisados
Si preparaste algún guisado con carne o te sobró algo de proteína del día anterior, recalienta hasta que su temperatura interior llegué a los 74 grados.