En lo que pareciera un reto, un juego o nulo temor a las sanciones de la autoridad, a varias calles de las sedes del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento capitalino, desde hace varias semanas muros de varios inmuebles del Centro Histórico lucen con pintas de aerosol.
De acuerdo con transeúntes consultados y comerciantes, hace poco más de tres semanas comenzaron a visualizarse leyendas de los grafiteros, quienes no dibujaron alguna imagen abstracta sino simplemente su “firma” que los identifica en el mundo del grafiti.
Pese a que en el primer cuadro de la ciudad y las vialidades localizadas en las inmediaciones de ambos edificios gubernamentales existen cámaras de “vigilancia”, a los culpables no les ha importado proceder a rayar.
Algunas de los inmuebles que han sufrido la “marca” de los grafiteros se ubican en las calles de Iturbide, J. Idelfonso Díaz de León, Universidad, Vicente Guerrero, Comonfort, entre otras.
Ciudadanos consultados solicitaron la intervención de las autoridades de vigilancia, sobre todo por la noche y la madrugada, que es cuando suponen, se llevan a cabo las pintas.
El 7 de marzo de 2018, el Centro Histórico capitalino recibió la certificación como Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).













