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Aún este domingo, los operadores del transporte urbano siguen con problemas y no encuentran suficiente moneda fraccionaria para evitar cobrar a 10 pesos la tarifa de los autobuses de transporte urbano.
Sólo en una ocasión hace aproximadamente diez años, el gobierno gestionó ante el Banco de México millones de pesos en moneda fraccionaria, para evitar afectar a los usuarios y cumplir en tiempo y forma con la tarifa correcta, sin incumplir con el cambio de monedas para los pasajeros.
La tarifa que los permisionarios y empresas operadoras deben cobrar no debe rebasar los 9 pesos con 80 centavos y sin embargo, poco a poco escasean las monedas de menor denominación y a los operadores se les dificulta entregar el sobrante a los usuarios.
La falta de moneda fraccionaria ha provocado discusiones de pasajeros con operadores de autobuses, y frecuentemente con mayores de edad.
Los operadores se esfuerzan por explicar que no tienen feria suficiente y piden paciencia para ver si durante el viaje algún pasajero lleva moneda fraccionaria.
A veces es imposible y ni las tiendas tienen dinero para garantizar la devolución de los 20 centavos.








