Depresión y violencia, riesgos de cuarentena

Convivencia obligada entre agresores y víctimas alerta a defensoras y terapeutas

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Depresión y violencia, riesgos de cuarentena

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Mujeres, niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores, víctimas de violencia en sus hogares corren mayor riesgo en el aislamiento para prevenir el contagio del COVID-19.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) revela que el 67 por ciento de mujeres víctimas de violencia familiar fueron agredidas en sus propias casas y un 26.3% en casa de otro familiar.

El tipo de violencia, más frecuente es la emocional con un 59.6 por ciento de incidencia; física (16.9%); económica o patrimonial (17.5%) y sexual (6%).

DETONANTE

AUTODESTRUCTIVO

Eloísa Patlán González, psicóloga del centro de psicoterapia SELF, apuntó que la convivencia obligada entre víctimas y agresores puede acelerar, en las víctimas, la aparición de padecimientos como depresión, ansiedad y comportamiento autodestructivo como “cutting” o automutilación en adolescentes, huidas en niños y niñas y llegar hasta pensamientos suicidas o el suicidio.

En un contexto de violencia, las medidas emprendidas para contener la pandemia, como el paro de empresa e incertidumbre económica, pueden agravar los episodios.

En personas adultas mayores, además hay riesgo de ataques de pánico, pensamientos suicidas o el suicidio. También hay riesgo de negligencia en el cuidado de estos sectores vulnerables.

Fátima Alvizo, defensora de los derechos de la mujer, sugiere notificar a amigas y personas cercanas de lo que ocurre, así como grabar mensajes de voz y compartir ubicación en tiempo real.

Eloísa Patlán González sugiere además tener un lugar a donde recurrir (casa de los papás, vecinos, amistades) en caso de agresión y tenga que salir de casa: llevar identificación de la víctima y menores, un cambio de ropa, algo de dinero, medicamentos que se necesiten.

Si se puede, contar con un área (recámara, patio) que se puede usar como resguardo del agresor o para hacer un “tiempo fuera” cuando detecte que comenzará una agresión.

Recalcó que es importante no dejar la comunicación con familiares y amistades, aunque sea solo “para platicar” para disminuir el estrés que puede provocar el aislamiento.