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Mientras en el "Tianguis de las vías" hoy se realizó un operativo para evitar la instalación de puestos, en el mercado ambulante, ubicado en el camellón de la avenida Ricardo B. Anaya, entre el Anillo Periférico Oriente y la avenida Santa Ana, al oriente de la capital potosina, cientos de comerciantes ofertan sus productos.
De los más de 100 puntos de venta instalados, más del 80 por ciento son de giros no esenciales, es decir, ropa, discos y películas, herramientas, plantas, juguetes, muebles, entre otros.
El punto de venta se instala sábado y domingo, lo cual hoy no fue la excepción, aun y cuando las autoridades municipales anunciaron la disminución de los espacios comerciales en diferentes colonias de la ciudad.
Pese a que las autoridades de salud mantienen la recomendación de que niños y adultos mayores no estén expuestos, pues los segundos, sobre todo, son el grupo más vulnerable frente al COVID-19, a lo largo del mercado padres de familia llevan a sus hijos tomados de la mano.
Aunado a ello, ningún comercio, incluso los frutas y verduras, platillos típicos, menudo y abarrotes, carecen de gel antibacterial y los propietarios no exigen a los consumidores guardar la sana distancia.
En la extensión del mercado sobre ruedas hay presencia de patrullas municipales, pero ninguno de los policías que las tripulan, emiten llamados y perifoneo para respetar las medidas sanitarias.
A kilómetros de ahí, al igual que el fin de semana pasado, decenas de habitantes transitan por las calles del Centro Histórico tomados de las manos si son pareja o con sus hijos menores de edad.
Varias unidades de policía municipal llevan a cabo perifoneo, a fin de que la ciudadanía acate las medidas de sanidad –para evitar la propagación del virus-, pero algunas personas omiten el exhorto y siguen tomados de las manos.
En materia religiosa, en la conmemoración del Domingo de Ramos, fieles acudieron a diversos templos de la urbe capitalina, donde, si bien en algunos se hicieron a puerta cerrada como en la Catedral Metropolitana –oficiada por el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero-, otros lo lucieron con decenas de personas, quienes acudieron a la bendición de los ramos de palma y manzanilla.









