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“Yo vengo desde hace 4 años y no me pesa, confío en sus milagros”, dijo Cristopher, un menor de 6 años de edad que acompaña a su familia en el peregrinaje para agradecer los favores recibidos de quien llamó “su morenita”.
El pequeño que andaba de rodillas, con una sencilla camisa blanca y una paleta en su boca que lo hacía recordar que estaba en una de las mejores etapas de todo ser humano, como lo es la niñez, esperaba pacientemente a que sus familiares le acomodarán sus cobijas para continuar en su andar y llegar hasta el altar, para en esta ocasión solicitarle a la Virgen, su intercesión por la salud de uno de sus tíos, que actualmente enfrenta el cáncer.
“Tengo seis años, yo le estoy pidiendo por mi tío Rafa que está enfermo de cáncer, yo le ofrecí a la virgencita venir para que lo cure, no me he cansado, vengo con mi familia, tengo fe que la Virgen me va a hacer el favor, no es complicado, ya con este son cuatro años que hago esto, y lo seguiré haciendo”.
Así como Cristopher, durante la celebración del Día de la Virgen de Guadalupe fue notoria la presencia de menores de edad, algunos ayudando a sus padres a colocar las cobijas, otros más pagando las mandas que a cambio de un favor o un milagro pactaron con “La Morenita”.








