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Bagdad, Irak.- Manifestantes iraquíes desafiaron el toque de queda en Bagdad y otras ciudades, al tiempo que las fuerzas de seguridad usaban fuego real y gas lacrimógeno en un tercer día de protestas que han dejado 33 muertos, en su mayoría manifestantes.
Según NetBlocks, plataforma que supervisa la censura en la red, el acceso a internet está bloqueado en el 75 % de Irak, menos en la región autónoma del Kurdistán.
Las espontáneas protestas han sido convocadas principalmente por jóvenes deseosos por empleos, mejores servicios públicos como la electricidad o el agua, y el fin de la corrupción en esta nación petrolera. La mayoría de los participantes se han manifestado de forma pacífica y muchos de ellos tenían los rostros cubiertos por pañuelos o banderas iraquíes.
Latas de gas lacrimógeno y cartuchos de balas quedaron regados por las calles de Bagdad. Densas columnas de humo negro emanaban de neumáticos incendiados en las calles a medida que los descontentos trataban de bloquear el paso de la policía, que a su vez desplegaba alambres de púas y vehículos blindados.
“Así sea con el toque de queda, no daremos ni un paso atrás”, gritaba uno de los manifestantes, Abu Qassim.
Las protestas son el desafío más grave hasta ahora para el gobierno del primer ministro Adel Abdul-Mahdi, quien se haya envuelto en las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán. Irak está aliado con ambos países y en su territorio hay miles de efectivos estadounidenses, así como las poderosas fuerzas paramilitares aliadas con Irán.








