Pensar en grande, comenzar en pequeño
Resumen
Destacados
Preguntas y respuestas
Muchas veces podemos ser criticados por imaginar hasta dónde puede crecer un proyecto que ni siquiera hemos comenzado. Como emprendedor apasionado, cada vez que nace una ideaen mi mente, inevitablemente comienzo a imaginar, analizar y visualizar hasta dónde podría llegar, por más ambicioso o incluso ridículo que pueda parecer.
Para mí, tener visión es reconocer posibilidades más allá de nuestros recursos actuales. No todos los negocios necesitan convertirse en grandes empresas, pero tampoco deberíamoslimitar su potencial antes de explorarlo.Emprender también exige aprender a escuchar. Entender que no porque un producto nos encante significa que a los demás les va a gustar, pero tampoco porque una persona lo rechace quiere decir que nadie estará dispuesto a comprarlo. Se necesita convicción para defender nuestras ideas, pero también humildad para reconocer cuándo debemos modificarlas.
Desde niño he tenido ese espíritu emprendedor. Recuerdo que mi primer emprendimiento, a los seis años, mi mamá me límito comer mis dulces de Halloween. Mi solución fue venderlos. Sin saberlo, estaba descubriendo algo que años después se convertiría en una de mis mayores pasiones: encontrar oportunidades y transformarlas en proyectos.
Con el tiempo, aquella curiosidad se convirtió en algo más serio. Durante la preparatoria tuve la oportunidad de participar, junto con mi mamá, en la distribución de una marca brasileña de ropa. Fue una experiencia que me permitió comprender que un negocio no crece por sí solo.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Detrás de cada venta existe un esfuerzo por transmitir valor, organizar operaciones, motivar a quienes colaboran contigo y tomar decisiones que no siempre son sencillas.
Cuando terminó nuestro contrato de distribución, sentí un vacío. Me había apasionado tanto dirigir y desarrollar un negocio que no quería dejar de hacerlo. Entonces con el capital que tenía, decidí comenzar mi marca de ropa. Hoy, después de aproximadamente un año y medio, mirar hacia atrás y reconocer lo que hemos construido me llena de satisfacción, pero también me recuerda cuánto me falta por aprender.
Tener una visión de largo plazo no significa que cada decisión de corto plazo será correcta. Habrá errores, inversiones que tarden en recuperarse y momentos en los que sea necesario replantear el camino. Lo importante es no confundir una dificultad con el final de nuestras posibilidades.
Esta inquietud por construir me ha llevado a explorar nuevos proyectos. Recientemente comencé NovaStudio, un estudio creativo enfocado en la personalización de productos y el desarrollo de soluciones para negocios. También tengo ideas relacionadas con el comercio electrónico que todavía están en proceso de desarrollo.
Quizá en este momento puedan pensar en el conocido refrán: "El que mucho abarca, poco aprieta". Y entiendo perfectamente esa postura. Sin embargo, yo prefiero explorar distintas oportunidades antes que depender por completo de una sola. Eso sí, he aprendido que diversificar no significa simplemente acumular proyectos. Cada uno requiere atención, recursos, estrategia y, eventualmente, personas capaces de asumir responsabilidades.
Por eso creo que debemos atrevernos a pensar en grande, no se trata de creer que todas nuestras ideas serán exitosas, ni de asumir que la ambición es suficiente para conseguirlo. Se trata de tener una visión que nos motive y la disciplina para trabajar por ella.
No necesitamos comenzar con una gran empresa, una inversión millonaria o todas las respuestas. Necesitamos comenzar con lo que tenemos, aprender de lo que hacemos y no permitir que nuestras circunstancias actuales definan hasta dónde podemos llegar.
Porque al final, pensar en grande no significa saltarnos los pequeños pasos, sino comprender que cada uno de ellos puede acercarnos a algo mucho más grande.
Luis Ángel Rojas Loredo: estudiante de Negocios en el Tecnológico de Monterrey campus San Luis Potosí, y miembro de la generación 12 de Embajadores Tec. Emprendedor y fundador de NovaStudio y LAROL distribución, desarrolla una comunidad de emprendedores en su campus, actualmente en etapa de planeación.
Luis Ángel Rojas Loredo



