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Comerciantes establecidos del Centro Histórico potosino señalaron que el ambulantaje sí aprovechó la transición entre gobiernos municipales para incrementar el número y extensión de puntos de venta en la vía pública.
En este sentido, el presidente de la asociación “Nuestro Centro”, Alberto Narváez Arochi, advirtió que los comerciantes establecidos estarán atentos a que en el primer cuadro de la ciudad no se autoricen más vendedores informales que los relativos al Día de Muertos.
“La autoridad municipal nos informó que serían solamente 15 puestos los autorizados a colocarse cerca de la Plaza de Armas, a un costado de la Iglesia Catedral, los cuales se adelantaron a las fechas y ya están ahí desde hace varios días”, mencionó.
De momento, estos puestos ofrecen productos tradicionales como calaveras de dulce, pan de muerto, disfraces, frutas y artesanías diversas, pero se teme que llegando las fechas “fuertes” esta venta se desvirtúe y derive en otros giros no permitidos.
El líder empresarial lamentó que el propio concepto de “ambulante” se ha desvirtuado, ya que los ambulantes son vendedores que van de un sitio a otro ofreciendo mercancías que no son competencia para el comercio establecido.
“Lo que tenemos aquí no es ambulantaje, sino comercio informal que obtiene altos rendimientos vendiendo de fijo en la vía pública artículos que sí ocasionan pérdidas a los empresarios formales”, concluyó.
En este sentido, el presidente de la asociación “Nuestro Centro”, Alberto Narváez Arochi, advirtió que los comerciantes establecidos estarán atentos a que en el primer cuadro de la ciudad no se autoricen más vendedores informales que los relativos al Día de Muertos.
“La autoridad municipal nos informó que serían solamente 15 puestos los autorizados a colocarse cerca de la Plaza de Armas, a un costado de la Iglesia Catedral, los cuales se adelantaron a las fechas y ya están ahí desde hace varios días”, mencionó.
De momento, estos puestos ofrecen productos tradicionales como calaveras de dulce, pan de muerto, disfraces, frutas y artesanías diversas, pero se teme que llegando las fechas “fuertes” esta venta se desvirtúe y derive en otros giros no permitidos.
El líder empresarial lamentó que el propio concepto de “ambulante” se ha desvirtuado, ya que los ambulantes son vendedores que van de un sitio a otro ofreciendo mercancías que no son competencia para el comercio establecido.
“Lo que tenemos aquí no es ambulantaje, sino comercio informal que obtiene altos rendimientos vendiendo de fijo en la vía pública artículos que sí ocasionan pérdidas a los empresarios formales”, concluyó.








