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“Mantenemos abierto porque de aquí vivimos”, asegura a la par que despacha unas galletas de avena a una pequeña clienta, “mientras no haya otra sugerencia, aquí vamos a seguir”, subraya.
El de Juana María, es de los pocos puestos que se mantienen abiertos en el también denominado Mercado de la Merced, algunos de sus compañeros y compañeras, ante la baja en las ventas, han decidido cerrar, otros, han optado por disminuir su producción, sobre todo en el caso de puestos de comida “están haciendo menos de la mitad de la comida que producían”, revela.
El impacto de la baja afluencia de clientela, lo percibió Juana María en el puesto de tacos que atendía por las tardes. Desde el pasado miércoles decidió ya no abrir porque a partir de las 19:00 horas, “ya no hay gente en las calles”.
Comercios cercanos, como La Bamba y una sucursal bancaria también han cerrado sus puertas, ella no tiene de otra, la venta de licuados y el trabajo de su pareja, son los únicos ingresos de su familia.
Como Juana María más de 720 mil 733 personas económicamente activas en la entidad potosina, subsisten en la informalidad, de acuerdo con datos de la Encuesta de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI del último trimestre del 2019.
Que su puesto se mantenga abierto fue un logro de sus compañeros, pues la administración municipal había decidido mantener solo dos puertas de acceso al mercado abiertas, para evitar aglomeraciones, pero esto generó el efecto contrario pues mayor número de personas salían y entraban por el mismo sitio.
Jesús Guadalupe, no trabaja en la informalidad, atiende las bombas en una gasolinera, pero su mayor ingreso lo dejan las propinas de quienes llegan a cargar combustible. Él no cree en la contingencia sanitaria, piensa, como se ha circulado en redes sociales, que es un plan político para que países como México se endeuden con otros económicamente más fortalecidos, aunque al último corte se reportan 25 casos confirmados y dos defunciones relacionadas al COVID 19.
Aun así atiende las recomendaciones sanitarias, constantemente se lava las manos y trata de mantener distancia con los clientes, “no hemos parado porque los transportistas no han parado”, celebra, “pero imagínese los que no tiene trabajo y están al día”.
Tanto Juana María como Jesús Guadalupe, prevén que la siguiente semana “se pondrá peor”, pues si se presentan más casos y más muertes, las medidas restrictivas podrían ampliarse, su percepción no es equívoca, a nivel federal, Hugo Lopez-Gatell, subsecretario de prevención y promoción de la Salud, enfatizó que esta semana será decisiva para aplanar la curva de contagio y prolongar el avance del país hacia la fase tres de contingencia por COVID 19; a nivel local, Mónica Liliana Rangel Martínez, titular de los servicios de salud, reiteró el llamado federal para atender la jornada de sana distancia y quedarse en casa a todas aquellas personas que no realizan una actividad esencial.








