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La utilización de empresas “fantasma” en la función pública, se lleva a cabo probablemente con la intención de desviar recursos del erario, simular operaciones o salidas de egresos, exteriorizó José Luis Medina García, profesor de la Facultad de Contaduría y Administración de la UASLP.
Indicó que existen las empresas que facturan operaciones simuladas o EFOS, que tienen un objeto social amplio, son de nueva creación, generalmente son de 2014 a la fecha y abren diferentes cuentas bancarias.
Aunado a ello, agregó que tienen ingresos similares a los egresos para no pagar gravámenes. “Entonces emiten un comprobante para quien lo solicita y éste último ya sea que le da efecto fiscal o efecto de comprobación como es el caso de la salida de efectivo”.
Posterior a eso, las compañías retornan el recurso amparado por la factura menos una comisión, precisó el catedrático de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Citó que las empresas fantasmas están reguladas por el artículo 69 del Código Fiscal de la federación, hablan de las compañías que no cuentan con el activo, el personal y la infraestructura para realizar operaciones, ya sea directa o indirectamente.
“Es una práctica lamentablemente cotidiana donde se hacen llegar operaciones simuladas. Finalmente se utiliza para deducir gastos y para pagar menos impuestos o bien, para aumentar el acreditamiento y hasta pedir devoluciones en IVA”, recalcó.








