"No podía huir solo", narra un sobreviviente
Rescatan a dos trabajadores tras quedar atrapados en un túnel durante las riadas en Nepal

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Katmandú.- "No podía simplemente huir solo", relató Sanjay Sah, uno de los dos trabajadores rescatados con vida este viernes tras pasar diez días atrapado en el túnel de una central hidroeléctrica arrasada por las riadas en Nepal, donde asegura que sobrevivió rezando y comunicándose a gritos con otros trabajadores.
Sah explicó, en sus primeras declaraciones tras el rescate, que perdió la oportunidad de escapar porque permaneció en la sala de control alertando a sus compañeros.
"Mi responsabilidad era salvar la vida de todos", dijo el trabajador, que durante los diez días bajo tierra asegura que estuvo rezando y llegó a escuchar las voces de otras personas atrapadas.
"Les dije a todos que había ocurrido un accidente en la presa principal y les pedí que escaparan. Para cuando terminé de hacerlo, perdí mi oportunidad de salir. Al final, no pude escapar", relató Sah a un equipo del Ejército nepalí después de ser puesto a salvo.
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El trabajador aseguró que durante su encierro pudo mantener contacto a gritos con algunas personas que se encontraban cerca de él.
"Podíamos escucharlos cuando gritábamos y nos comunicábamos con la gente que estaba cerca", explicó Sah, quien dijo haber tenido contacto de esta forma con "tres o cuatro personas".
Sah fue rescatado este viernes junto a Kabir Maharjan del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, mientras los equipos del Ejército y de la Policía Armada continúan trabajando para alcanzar a otras personas que podrían permanecer atrapadas en el complejo.
Kabir Maharjan, se encuentra en estado crítico y recibe cuidados intensivos en un hospital militar de Katmandú por hipotermia severa y un fuerte agotamiento en las extremidades.
El rescate de Sah y Maharjan se produjo en el décimo día desde la catástrofe, cuando las operaciones en varias de las centrales afectadas continúan centradas en acceder a túneles y estructuras subterráneas bloqueadas por barro, rocas y escombros.
Según el último balance de autoridades, el número de muertos por las devastadoras riadas en Nepal aumentó a 1,295 y el de desaparecidos se sitúa en 4,898.
Mientras que en el Tíbet (China), región también afectada, las autoridades chinas dan cuenta de 31 fallecidos y 541 personas todavía sin localizar.
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