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A VER SI ENTIENDEN

Por Juan José Rodríguez

Abril 23, 2026 03:00 a.m.

A

Días estos recargados de política. En la perspectiva electoral del 2027, hubo de todo: posicionamientos, disgustos, evasivas estratégicas, golpeteos mediáticos, nombramientos con intención y mensajes muy claros. Al final de cuentas, el conjunto de acontecimientos de la semana previa fortalece la percepción de que empecinado en su ensueño caciquil-nepotista el gallardismo disfrazado de verde irá solo a las elecciones. Y las perderá.

Para empezar, Enrique Galindo Ceballos fijó postura. En estricto no reveló nada que no estuviera ya en el imaginario popular, pero confirmó y precisó: sí quiere ser gobernador, no es ocurrencia de última hora, ha comenzado a trabajar en ese sentido y por eso estuvo en la Huasteca el fin de semana. Además, planteó una tesis interesante: que las alianzas entre partidos tomen en cuenta la opinión de las militancias y no solamente de los dirigentes. Esto supondría por lo menos realizar consultas al interior de cada fuerza política.

De inmediato el gobernador Gallardo Cardona -que como decía mi abuelita "no puede ver ojos en otra cara"- exhibió su enojo porque alguien más que él tenga el atrevimiento de hacer política e increpó a Galindo, diciéndole que primero atienda su casa. Lo que quizá no esperaba fue la respuesta del alcalde capitalino, quien declaró que respeta la opinión del gobernador pero que ni tiene descuidada la casa ni piensa dejar de utilizar sus días y tiempos libres para seguir viajando a los demás municipios a hacer política. En este punto EGC también reafirma un dato: dejado no es.

Un par de días antes, sustituyendo a la Presidenta en la mañanera por su viaje a Barcelona, la secretaria de gobernación Rosa Icela Rodríguez, enfrentó una pregunta sobre la posibilidad de que sea candidata a la gubernatura potosina. No dijo que sí, pero tampoco dijo que no. 

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Vale la pena leer con cuidado su respuesta: "Primero, quiero decirle claramente que los temas electorales no son de esta tribuna". Y enseguida añadió "y decirle que en todo caso estará en otra instancia cualquier decisión al respecto". Mi conclusión es que ahí hay dos elementos de juicio implícitos, y valiosos. Que no hay nada decidido y que ella no cancela tajantemente la posibilidad de ser la candidata.

Citlalli Hernández deja su cargo en el gabinete presidencial (lo cual no es un dato menor) para irse a despachar a Morena, al frente de la Comisión Nacional de Elecciones. En lo que a los potosinos nos interesa, lo primero que hace son dos cosas en simultáneo: tender ramas de olivo al PVEM y al PT, y dejar en claro que por razones estatutarias, de convicción, congruencia y estrategia, Morena no podrá respaldar en San Luis Potosí la candidatura de la senadora Ruth González Silva, por el nepotismo que entraña. Se lo dijo a Julio Hernández, lo repitió en una entrevista con el diario El País, y lo ha reiterado en otros espacios. Y será precisamente ella la que por encargo de la doctora Sheinbaum se encargue de negociar las alianzas.

Es decir, la llegada de Citlalli reafirma lo que más de una vez en semanas anteriores han dicho la todavía dirigente nacional de Morena Luisa María Alcalde y la propia jefa del Ejecutivo Federal: nada de nepotismo.

Y la reafirmación de este principio tiene cada vez más sentido. ¿Cómo podrían los mandos morenistas justificar su apoyo a una candidatura nepótica de alguien ajeno a sus filas y negarles ese mismo respaldo a militantes suyos como Félix Salgado Macedonio en Guerrero o Saúl Monreal en Zacatecas? ¿Cómo que a los míos tortillas duras y a los adoptados pastelillos franceses? No se puede.

Los días pasan y el distanciamiento entre el verde gallardismo y Morena se profundiza. En un lance incomprensible, sobre todo porque se supone que tiene buenos asesores, sin que viniera mucho al caso la senadora Ruth González dijo que a Morena le hacen falta muchos años para ser competitivo en San Luis Potosí. Y apoyó su dicho en una mentira: afirmó que en las elecciones del 2021 Morena fue cuarto lugar aquí. Falso: la elección la ganó Gallardo, en segundo lugar quedó Octavio Pedroza y Morena con Mónica Rangel ocupó el tercero sitio.

Tan cayeron mal en las alturas las declaraciones de doña Ruth que horas después salió a responderle uno de los políticos más avezados y colmilludos de la 4T, Ricardo Monreal, quien en resumen dijo que Morena tiene la suficiente fuerza electoral propia para ganar en cualquier lugar del país, sin depender para ello de alianzas con otros partidos. ¿Habrá quedado claro?

Y LO QUE FALTABA

En esas andaba la conversación política que tiene que ver con nuestro futuro como potosinos, cuando de repente -el lunes pasado-, el periodista Alejandro Páez Varela lanzó en el portal Sinembargo.com. una crítica devastadora a los partidos satélites de la 4T, en particular al Verde Ecologista. Me detengo con especial atención en esa columna (en texto y video), porque su autor es cercano a la 4T y cuenta con fuentes del más alto nivel. Se trata de una colaboración extensa, que me voy a permitir citar en algunos de sus fragmentos que me parecen más significativos.

Antes de continuar, debo decir que después de escuchar y leer a Páez Varela me quedo con la idea de que la parte medular de su aportación es un planteamiento categórico: Un voto a favor del partido Verde es un voto en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum. No sobra decir que la columna, de nombre Historia de unos Días, tuvo en esta ocasión el título específico de "Una lección necesaria".

Apunta Páez Varela que "El Partido Verde ha decidido aplicarle a Morena una técnica que también repite el Partido del Trabajo: deshacerse de la alianza cuando calcula que puede ganar solo. Lo ha hecho tantas veces que ya no vale la pena el recuento; y lo repiten porque nunca hay consecuencias".

Más adelante señala que el caso SLP le permite a Morena tomar varias lecciones: la primera es que sus partidos satélites aprendieron a subirse a la mesa de madrugada para comerse los pastelillos porque nadie les dice nada. La segunda lección está allí: debe decirles algo, enseñarles buenos modales, o mañana irán a su cama y degollarán a su benefactor mientras duerme".

Continúa: "Alguien tomó la decisión de convivir con políticos corruptos, domesticarlos. Y como no vas a echarlos de casa, les pones un cuenco de agua junto al refrigerador. Pero eso no basta. Ahora debes enseñarles las responsabilidades de la comunidad. Una de ellas es no morder la mano de quien te pone el plato. Para que les quede claro, necesitas que haya consecuencias si lo hacen. Ricardo Gallardo no es tan importante. La lección, sin embargo, sí lo es".

Considera el autor que lo primero que debe hacer Morena en San Luis Potosí es explicarle a la gente que en este estado "El Partido Verde NO es Morena; la senadora Ruth González Silva NO representa a Claudia Sheinbaum y votar por ella es votar en contra del movimiento de López Obrador. Así de simple...".

Dice también que "Si el Verde quiere deshacerse de la alianza porque calcula que puede ganar solo, que lo haga, está en su derecho. Lo ha hecho muchas veces, pero si lo hace debe haber consecuencias porque el proyecto de la Presidenta sí pagó un costo por su inconsistencia. El Verde y el PT le boicotearon iniciativas que ella consideraba importantes porque fueron una promesa electoral... Los aliados deben saber que si se van a ir por la libre, cambian las reglas del juego. No pueden subirse a la mesa, comerse pastelillos de madrugada y luego esperar chuleta y postre como desayuno".

El remate es espléndido: Creo que llegó el momento de quitarle los pastelillos de madrugada al Verde. Quiere pastelillos y además chuleta y postre o, como se le dice a los becerros malcriados, quiere mamar y dar topes. Pues no. El Verde tiene que aprender una lección mínima: no se muerde la mano al que te da de comer. Así sea becerro, o perro de la calle".

COMPRIMIDOS

Varios párrafos de la columna de Páez Varela están dedicados a Héctor Serrano Cortés, a quien identifica como "segundo de a bordo de Gallardo". Recuerda su enemistad con Rosa Icela Rodríguez y con la propia presidenta Sheinbaum. Afirma que el diputado y coordinador de la fracción del Verde en el Congreso local vino a vengar afrentas en la persona de Rita Ozalia, quien injustamente ha pagado por ese viejo rencor. Son acusaciones serias, graves.

Traigo lo anterior a colación porque, como a todos consta, la semana pasada Serrano Cortés advirtió que a todo aquel que, según su particular punto de vista, viole la legalidad criticándolo o denostándolo, lo va a llevar ante los tribunales. En esa lógica incluyó al rector Zermeño, a quien denunció ante la CEDH dizque por discriminación. Ahora queda por ver si la defensa a ultranza de su "prestigio" aplicará solo para potosinos o si también para periodistas de la Ciudad de México.

Ahora que doña Citlalli ha vuelto a las lides partidistas me viene a la mente un episodio del que ella es protagonista. Corrían las primeras semanas del 2021cuando se definió que Morena no acompañaría la candidatura a gobernador del entonces diputado federal verde Ricardo Gallardo Cardona. Preguntada del porqué de la negativa, respondió -cito de memoria- que "Gallardo no cumple los estándares éticos de Morena".

Tengo a la vista un documento que resume un extenso análisis de la situación político electoral de Morena en San Luis Potosí. Está fechado hace dos semanas, fue elaborado por una consultoría política por encargo de una instancia relevante de la 4T. Por hoy recojo solamente un párrafo subrayado que se denomina "Tesis de mando", y dice lo siguiente: "El problema de MORENA en San Luis Potosí no es de marca, sino de conversión de legitimidad federal en control territorial, cadena de mando y capacidad operativa propia".

Aparece luego, en el mismo documento, otro breve párrafo denominado "Juicio ejecutivo", en el que se lee: "MORENA SLP necesita dejar de administrar expectativas y empezar a administrar poder. La elección del 2027 se va a definir en el territorio, en control de actores y en capacidad de mando, no de declaraciones.

Escribo estas líneas cuando se confirma la invitación de la presidenta Sheinbaum a Luisa María Alcalde Luján para que se incorpore a su gabinete como Consejera Jurídica. Se da por hecho que en la dirigencia de Morena la sustituirá Ariadna Montiel, quien como secretaria del Bienestar opera desde hace cuatro años los programas sociales del gobierno federal y comanda el ejército de Servidores de la Nación, operadores a ras de tierra en todo el país. Se están pertrechando.

Hasta el próximo jueves.