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Muralla Mundialista

La defensa española en el Mundial marcó un récord y fue decisiva para conquistar la copa.

Por Jorge Hernández Vega

Julio 23, 2026 03:01 a.m.

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      Quiero comenzar esta columna directo al grano: España es un merecido campeón de la Copa del Mundo. Practicó un fútbol que para muchos fue poco espectacular, pero sumamente eficiente; logró adormecer a sus rivales, en especial a dos gigantes del balompié como Francia en la semifinal y Argentina en la gran final.

      Sin embargo, ese logro no habría sido posible sin un muro infranqueable. La Furia Roja impuso un récord de goles recibidos con solo uno en contra en todo el torneo, de la mano de Unai Simón bajo los tres postes y, sobre todo, de sus dos pilares en la zaga central: Cubarsí y Laporte.

      Pero la historia del fútbol nos recuerda que esta no ha sido la única "muralla" en las copas del mundo. Por eso, vale la pena repasar a aquellas defensas que dejaron una huella imborrable. Y ojo: no todas levantaron la copa, pero sí dieron un auténtico máster de cómo defender.

      Los campeones del candado (Solo 2 goles permitidos)

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      ? España 2010: Con un Carles Puyol pletórico haciendo pareja con su socio del FC Barcelona, Gerard Piqué, concedieron únicamente dos goles. A eso hay que sumarle intervenciones monumentales de Iker Casillas —imposible olvidar aquel mano a mano contra Robben— y el respaldo infranqueable de Sergio Ramos y Joan Capdevila en las bandas.

      ? Italia 2006: Una zaga liderada por el mejor portero de todos los tiempos, Gianluigi Buffon, y respaldada por el futuro Balón de Oro, Fabio Cannavaro. A Cannavaro lo acompañaron centrales de época como Marco Materazzi, Alessandro Nesta o Andrea Barzagli. ¿El saldo? Recibieron dos goles en todo el torneo, pero ninguno en jugada abierta: uno fue autogol contra EE. UU. y el otro, aquel mítico penal de Zidane en la final.

      ? Francia 1998: Al igual que los italianos del 2006, la escuadra gala solo permitió dos anotaciones. Construyeron una muralla con Marcel Desailly y Laurent Blanc en el centro, flanqueados por Lilian Thuram y Bixente Lizarazu. Todo resguardado por el arquero Fabien Barthez y aquel inolvidable amuleto: el beso de Blanc en la calva del portero antes de cada juego.

      Mención de honor: Gigantes sin corona

      Hay otras dos selecciones que no alcanzaron el título pero metieron miedo atrás y llegaron, como mínimo, a semifinales:

      ? Francia 2006: Aceptó solo dos goles. Uno sorpresivo en fase de grupos ante Corea y otro más en octavos frente a España; a partir de ahí, bajaron la cortina. Terminaron perdiendo la final en penales ante Italia. Aquella zaga fue comandada por Lilian Thuram (a quien Fabio Capello ya había reubicado como central en la Juventus), acompañado por William Gallas, con Sagnol y Abidal adueñándose de los laterales.

      ? Italia 1990: No es casualidad que los italianos aparezcan dos veces. Su legendario catenaccio se ejecutó a la perfección en "su" Mundial. Liderados por Walter Zenga bajo el arco, acompañados por Franco Baresi, Giuseppe Bergomi y un jovencísimo Paolo Maldini, solo permitieron dos goles. El segundo cayó dolorosamente ante Argentina en semifinales, lo que forzó los penales y los dejó fuera de su propia fiesta.

      Leyendas del pasado y la máxima del deporte

      Tampoco podemos dejar en el tintero a otras defensas históricas: la potencia de la Brasil del 70 con Carlos Alberto, la elegancia y contundencia de la Alemania del 74 con el gran Franz Beckenbauer, o la garra de la Argentina del 86 con el "Cabezón" Oscar Ruggeri.

      En el fútbol americano se repite mucho una máxima: "La ofensiva vende boletos, pero la defensa gana campeonatos". El balompié nos demuestra que la premisa aplica de la misma forma. Con una defensa sólida, el éxito siempre estará más cerca.

      En lo personal, soy un apasionado de los equipos que convierten el arte de defender en un espectáculo. ¿A ustedes también les pasa?