Parecen gemelos
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Preguntas y respuestas
El marido encaró a su mujer: "Me dicen que me estás poniendo el cuerno con un radio operador". Respondió ella: "Negativo. Cambio y fuera"... El genial detective Sherlock Holmes le dijo a su fiel y permanente acompañante, el doctor Watson: "Creo que debemos dejar de vernos, amigo mío. La gente está empezando a murmurar". "Entiendo, maestro -replicó el facultativo-. De hecho ya había yo pensado en retirarme, para no tener que oírlo tocar el violín, pues, con respeto sea dicho, no es usted precisamente un Sarasate. Antes de separarnos, sin embargo, quiero que con su habitual perspicacia me ayude a resolver un enigma que me trae obsesionado y que no puedo yo dilucidar". "Veamos" -contestó, lacónico, el genial investigador. Relató Watson: "Ayer, en una fiesta, conocí a dos mujeres jóvenes exactamente iguales. Ninguna diferencia había entre ellas; era imposible distinguir a una de la otra. Les pregunté: ´¿Son ustedes gemelas?´. Me respondió una de las mujeres: "No. Nacimos el mismo día, a la misma hora y en el mismo lugar. Somos hijas del mismo padre y de la misma madre. Nos parecemos hasta el punto en que todos nos confunden. Pero no somos gemelas´. Dígame, maestro, por favor: ¿me estaba engañando esa mujer?". Sonrió levemente Sherlock Holmes; con parsimonia encendió su curvada pipa llena de aromático tabaco egipcio y respondió con absoluta certidumbre: "No, Watson. Esa mujer le dijo a usted la verdad". "Pero, maestro -objetó el médico-. Si esas dos mujeres son idénticas la una a la otra; si nacieron el mismo día, a la misma hora y en el mismo sitio; si son hijas del mismo padre y de la misma madre ¿cómo es posible entonces que no sean gemelas?". "Elemental, mi querido Watson" -dijo el genial detective. Y solucionó de inmediato la duda de su amigo. La respuesta que Sherlock Holmes dio a ese enigma la encontrarán mis cuatro lectores antes del último chascarrillo contenido en este espacio. Antes diré que Rubén Rocha Moya y Andrés Manuel López Obrador son como hermanos gemelos, si no por el parecido físico sí por la semejanza de sus acciones e inacciones. En efecto, los dos han dado muestras de amistoso trato con personas de la delincuencia en Sinaloa, y ambos se resisten a renunciar al poder que otrora detentaron. Rocha intentó volver a su puesto de gobernador. López, aunque se dice retirado en "La Chingada", hace de vez en cuando apariciones que llevan a muchos a afirmar la existencia de un nocivo maximato. Hay quienes opinan que AMLO no es el poder tras el trono, sino frente a él. A tal idea dio pábulo la Presidenta cuando declaró que su gobierno sería el segundo piso del que presidió López Obrador. Así las cosas, el tabasqueño y el sinaloense parecen gemelos en ciertas cosas y ciertos casos. Dios los cría y ellos se juntan, dice el proverbio popular. Y dice bien... He aquí la respuesta al enigma que el doctor Watson le presentó a Sherlock Holmes. Aquellas dos mujeres eran idénticas; nacieron el mismo día a la misma hora y en el mismo lugar; eran hijas del mismo padre y de la misma madre, y aun así no eran gemelas. ¿Cómo es posible eso? Es que eran trillizas. Faltaba la otra hermana, pero eran tres las que nacieron en el mismo parto. Las gemelas o mellizas, por definición, son dos. Resuelto queda este problema, no así los que plantean Rocha Moya y López Obrador... Acompañada por su novio le dijo Dulcibella a su papá: "Queremos que nos prestes tu coche". "De ninguna manera -replicó el progenitor-. Me lo pueden chocar". "No lo vamos a sacar de la cochera -adujo Dulcibella-. Y solamente usaremos el asiento de atrás"... FIN.




