Luciano Pavarotti llevó la ópera pública a plazas y parques internacionales
Desde Módena, Pavarotti logró que la ópera llegara a más personas con presentaciones masivas.

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CIUDAD DE MÉXICO, octubre 12 (EL UNIVERSAL).- Luciano Pavarotti (1935 - 2007) cumplía años el 12 de octubre; de no haber perdido la vida, hace 19 años, hoy celebraría 91 años pero, sin importar su ausencia material, el legado que dejó sigue latente, no sólo contaba con una voz privilegiada, sino que el tenor italiano llevó la ópera a eventos públicos gratuitos; antes de él, se trataba de un género al que tener poco acceso, debido a lo costoso que resultaba asistir a un concierto de ese género musical y teatral.
Luciano Pavarotti y sus inicios en la música
El pequeño Luciano, proveniente de Módena, una ciudad al norte de Italia, no se imaginaba lo alto que podría llegar, cuando, aún con la oposición de su padre que se dedicara de lleno a cantar, se decantó por probar suerte en la ópera, confiado que de su registro medio y timbre claro lo conduciría por el camino correcto.
Y es que, aunque pareciera inverosímil, su padre, Fernando Pavarotti, fue quien le heredó la pasión por cantar y la música; su progenitor era panadero que, ocupaba los ratos libres que le permitía su oficio, a cantar en el Coro Rossini, en donde introdujo al pequeño Luciano, pues él también participaba interpretando los temas de la iglesia.
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Con los años, Luciano se preparó como profesor de educación física e impartió clases durante dos años, aconsejado por su madre, Adele Venturi que, preocupada, quería que su hijo asegurara su futuro, hasta que él decidió prepararse de lleno como tenor.
Sus grandes mentores, como el reconoció, fueron Arrigo Pola y Ettore Campogalliani, con quienes perfeccionó su fraseo, una de las habilidades más identificables en sus interpretaciones.
Legado y momentos clave en la carrera de Pavarotti
Indudablemente, un punto de inflexión en la carrera de "Big Luciano", como era apodado, fue en 1963, cuando tenía 28 años, y el famoso tenor lírico Giuseppe Di Stefano enfermó, lo que lo indispuso para presentarse en la ópera de cuatro actos "La bohème" y Pavarotti lo suplió, demostrando el gran talento que palpitaba en su interior.
Para inicios de los 80, Luciano logró que la ópera se trasladase de los grandes teatros a plazas públicas; en Central Park, Nueva York, logró conjuntar a más de 200 mil personas, demostrando que la ópera también podía atraer atención multitudinaria, esa fue la primera de un sinfín de presentaciones gratuitas y al aire libre.
Fue en esa década cuando recibió el llamado "aplauso más largo". Era el 24 de febrero de 1988 y cuando se presentó en Deutsche Oper, en Alemania, con la ópera del compositor Gaetano Donizetti, "L'elisir d'amore", donde dio vida al personaje de Nemorino, lo que le valió una ovación que se prolongó por una hora siete minutos.
Su nombre, además, fue pronunciado 165 veces, cuando el público solicitaba que volviera a salir al escenario.
La última aparición pública del tenor fue en 2006, un año antes de su muerte, durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín; el 6 de septiembre de 2007, cuando tenía 71 años, el "Maestro" perdió la vida, debido al cáncer de páncreas que padecía y, en esa fecha, en la fachada del Duomo de Módena, la iglesia y catedral principal de Módena -la ciudad en que nació y donde falleció-, se encendió una imagen con su rostro que decía la frase "Addio Maestro".
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