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Ismael El Mayo Zambada pide a juez considerar su salud en sentencia

Zambada aceptó su responsabilidad y pidió que la pena se cumpla con atención médica progresiva.

Por EFE

Julio 06, 2026 10:08 p.m.

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Ismael El Mayo Zambada pide a juez considerar su salud en sentencia
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      CIUDAD DE MÉXICO, julio 6 (EL UNIVERSAL).- Ismael "El Mayo" Zambada ha pedido, en un documento dirigido al juez Brian M. Cogan, de la corte del Distrito Este de Nueva York, tener en consideración su estado de salud, así como su continua cooperación, a la hora de emitir la sentencia en su contra.

      Petición formal ante el juez Brian M. Cogan

      Frank Pérez, abogado de quien fuera líder del Cártel de Sinaloa, remitió el documento a Cogan, en el que destaca que su cliente ha aceptado "inequívocamente" su responsabilidad en los delitos que se le imputan "desde su llegada involuntaria a Estados Unidos, hace dos años".

      "El Mayo" afirmó haber sido engañado y secuestrado por Joaquín Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera "El Chapo", quien lo entregó a las autoridades estadounidenses.

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      Consciente del destino que corrió "El Chapo", quien cumple sentencia de cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Colorado, donde vive prácticamente aislado, Zambada señaló, a través de su abogado, que tiene 76 años de edad y "temas complejos de salud".

      Los males que aquejan al acusado fueron tachados en el documento, aunque el abogado precisa que la mayoría de las afecciones "son progresivas y es probable que se agraven a medida que el acusado envejezca".

      Detalles sobre la salud y cooperación de Zambada

      Zambada, expresó Pérez, "reconoce y acepta que la sentencia que le será impuesta por la corte le impedirá cualquier posibilidad de salir en libertad en el futuro". La audiencia de sentencia está programada para el 20 de julio.

      Explicó que lo que su cliente solicita es que "este tribunal recomiende el traslado a un centro de la Oficina de Prisiones de los Estados Unidos (BOP) debidamente equipado para atender las necesidades de tratamiento médico del acusado, como el FMC Butner, el FMC Rochester, el MCFP Springfield o un centro médico o administrativo de seguridad similar dependiente de la BOP, con sujeción en todos los aspectos a la clasificación de seguridad y a la autoridad de designación de la BOP".

      Pérez subrayó que aunque Zambada "no prestó una colaboración sustancial" con el gobierno estadounidense, desde el principio dejó en claro que "se declararía culpable, en lugar de plantearse ir a juicio o cualquier tipo de litigio. No presentó ninguna moción previa al juicio. No solicita, ni ahora ni en el futuro, ninguna moción para obtener una reducción de la pena. Ha tratado de mostrarse cooperativo y complaciente a lo largo de todo este proceso en la medida de sus posibilidades".

      Esa actitud, insistió,

      · Evitó lo que habría sido uno de los juicios federales más complejos de la historia;

      · Ahorró a las víctimas y a los testigos el miedo y el riesgo de verse expuestos y de tener que declarar;

      · Ahorró importantes recursos judiciales y de la fiscalía;

      · Eliminó o redujo en gran medida las preocupaciones en materia de seguridad para todas las partes implicadas que habrían sido inherentes a un litigio prolongado contra un cártel de la droga.

      En el documento, Pérez da detalles sobre la infancia de Zambada y de cómo se convirtió en líder de uno de los cárteles más poderosos de México.

      Entre otras cosas, alude a la muerte del padre de "El Mayo" cuando éste tenía 12 años, debido a un cáncer cerebral y cómo ello derivó en que su cliente no pudiera tener más educación y debiera trabajar para ayudar a la familia.

      "El señor Zambada cree que, de no haber muerto su padre, probablemente habría seguido en la escuela".

      Zambada, según el recuento de Pérez, se inició en el tráfico de drogas cuanto tenía 19 años, "gracias a un amigo un poco mayor que él, que lo llevó a las montañas, a una hora aproximadamente de su pueblo, donde cada uno plantó marihuana, camuflándola entre las hileras de maíz de la misma parcela".

      Reconoce la gravedad de los delitos que se le imputan -está acusado de 17 cargos por tráfico de drogas, lavado de dinero, posesión de armas de fuego y homicidio- y su escalamiento hasta convertirse en líder del cártel, pero defiende que el acusado "no aspiraba a convertirse en lo que se convirtió, en esa magnitud", como señaló su hija Teresa Zambada.

      Pérez subrayó que "no estamos pidiendo un centro de baja seguridad ni un trato especial". Sin embargo, añadió, "la pena que se imponga debe cumplirse de manera coherente con la obligación general de la BOP de proporcionar la atención médica adecuada a todos los reclusos bajo su custodia".