logo pulso
PSL Logo

Crónica | Regresa el silencio; México, fuera del Mundial

Miles de aficionados en el Ángel de la Independencia y el Zócalo vivieron la eliminación con tristeza y orgullo por el esfuerzo del equipo.

Por SinEmbargo.mx

Julio 06, 2026 09:31 a.m.

A
Foto: El Universal

Foto: El Universal

¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

Destacados

    Preguntas y respuestas

      México lo intentó hasta el último instante, pero no fue suficiente. La Selección Mexicana cayó 2-3 frente a Inglaterra en un partido cargado de emociones y disputado ante un vibrante Estadio Azteca, que despidió con orgullo a un equipo que dejó todo en la cancha.

      En el Ángel de la Independencia, el Zócalo de la Ciudad de México y plazas públicas de todo el país, miles de aficionados acompañaron al Tricolor, que luchó hasta el final, aunque nunca logró ponerse arriba en el marcador.

      El Tri comenzó con el control del balón y generó las primeras llegadas de peligro sobre la portería de Jordan Pickford. Sin embargo, el dominio no se reflejó en el marcador. Bastaron dos minutos para que el mediocampista inglés Jude Bellingham cambiara el rumbo del encuentro con anotaciones a los minutos 36 y 38 del primer tiempo. Desde entonces, México tuvo que remar contracorriente. Julián Quiñones descontó al 42 y, aunque el conjunto nacional dispuso de oportunidades claras para igualar antes del descanso, el balón se negó a entrar.

      En la segunda mitad, la expulsión de Jarell Quansah fue celebrada en todos los rincones del país como si se tratara de un gol. Con un hombre más, parecía abrirse la oportunidad para empatar, pero la ilusión se desvaneció casi de inmediato cuando Inglaterra recibió un penal que el histórico Harry Kane convirtió desde los doce pasos. Minutos después, el propio Kane cometió una falta sobre Brian Gutiérrez dentro del área y Raúl Jiménez descontó también desde el punto penal. A partir de entonces, México se lanzó con todo al ataque, presionó hasta el silbatazo final, pero no consiguió el gol que hubiera enviado el partido al alargue.

      ¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí


      "¡Ánimo! A veces se gana y a veces se aprende; lo importante es seguir adelante y representar a México con orgullo. Lo logrado por los jóvenes de la Selección vive en el corazón de las y los mexicanos por siempre. A todas y todos, demostramos que México es el mejor anfitrión del mundo, con un pueblo alegre y unido. ¡¡Por siempre, vamos, México!!", escribió por la noche la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

      Las lágrimas no tardaron en aparecer, tanto en el Estadio Azteca como en los distintos puntos de reunión donde los mexicanos siguieron el encuentro. En el Zócalo capitalino, el silbatazo final también marcó el fin del sueño mundialista para la afición. Apenas concluyó el partido, miles de personas comenzaron a retirarse lentamente. Aunque la Sonora Santanera inició su presentación sobre el escenario, la mayoría optó por emprender el camino de regreso.

      Sólo unos cuantos aficionados permanecieron para escuchar a la agrupación y bailar. En el ambiente predominaba la tristeza por la eliminación de la Selección Mexicana y por el final del Mundial para el Tri. Poco a poco, el Zócalo se fue vaciando. La marea verde que durante horas alentó, gritó y mantuvo viva la esperanza terminó por dispersarse, dejando tras de sí una plancha cubierta de basura, mientras el ánimo festivo cedía su lugar al silencio y la desilusión. La misma escena se replicó en el Ángel de la Independencia. Donde antes había ilusión y algarabía, pronto emergió un sentimiento de tristeza. La gente lució cabizbaja y sólo busco la manera de escapar del lugar.

      A las 21:50 horas terminó la presentación de la Sonora Santanera. Mientras la agrupación interpretaba sus últimas canciones, la mayoría de los aficionados comenzó a abandonar el Zócalo, todavía con el sabor amargo de la derrota de la Selección Mexicana. Casi de inmediato, cuadrillas de limpieza de la Ciudad de México ingresaron a la plancha del Zócalo para barrer y recoger la basura acumulada tras varias horas de concentración de miles de aficionados.

      La eliminación puso fin al Mundial organizado por México, que durante semanas convirtió calles, plazas y estadios en escenarios de celebración. Las pantallas gigantes reunieron a miles de personas en cada partido del Tri y dejaron imágenes de familias enteras, grupos de amigos y aficionados de todas las edades compartiendo una misma esperanza. Esa comunión entre la Selección y su gente fue uno de los sellos del certamen, aun cuando el desenlace no fue el esperado.

      Mientras los jugadores abandonaban, el país comenzaba a asimilar el final de una aventura que alimentó el sueño de millones. La derrota frente a Inglaterra cerró el capítulo mundialista de México, pero también dejó la impresión de que existe una base sobre la cual construir el futuro. La afición, que acompañó al equipo desde el primer hasta el último minuto, se marchó con la tristeza propia de una eliminación, aunque convencida de que el Tricolor peleó hasta el final.

      Tristes, pero orgullosos

      "Nos vamos tristes, pero también muy orgullosas de esta Selección", dijo frente al Ángel de la Independencia luego de la derrota ante Inglaterra una aficionada mexicana que viajó desde Houston para estar en el Mundial en México.

      De principio a fin del partido, la afición en Paseo de la Reforma alentó al equipo, incluso después de ir perdiendo por dos goles. Miles de personas llegaron hasta cinco o seis horas antes al Ángel, y soportaron una intensa lluvia, bailando, cantando, lo que fuera necesario para no perderse el juego en el corazón de la Ciudad de México.

      "¡Sí se puede, sí se puede!", gritaron luego de los goles ingleses, y aún con más fuerza en los minutos finales del partido, con la esperanza de lograr el empate y forzar el tiempo extra.

      Al terminar el encuentro, se siguió escuchando el grito de "¡México, México!" Algunos lloraron frente al Ángel, lamentaron la derrota, aunque en general se percibió un ánimo de misión cumplida en el Mundial, por el desempeño de la Selección.

      "¡Se peleó hasta el final, jugaron muy bien!", exclamó un aficionado junto a sus amigos, con la cara llena de espuma, mientras se seguían escuchando trompetas y música de mariachi que colocaron en las bocinas.

      Para este encuentro, las autoridades capitalinas implementaron filtros en distintos puntos alrededor del Ángel de la Independencia, para no permitir la entrada de latas, alcohol u otros objetos. Aunque algunas personas sí lograron introducir bebidas, tequila, cerveza, que consumieron durante y al final del partido, cuando varios siguieron la fiesta en Reforma, aunque la mayoría se alejó para buscar transporte.

      Otro cambio fue que las autoridades colocaron más pantallas, no sólo una frente al Ángel, sino una atrás y al menos otras tres en los costados, lo que permitió una mejor distribución de la gente. Además se colocó mejor señalización de las salidas, y se percibió más presencia policial, más carpas médicas y de otras instancias del Gobierno capitalino.

      Nada que reprochar

      Aunque México quedó eliminado, muchos asistentes se retiraron con un buen sabor de boca por el desempeño del equipo. La frustración por la derrota era evidente, pero coincidían en que la Selección dejó todo en la cancha y que no había nada que reprocharle, aunque reconocieron que le faltó mayor contundencia para alcanzar el empate.

      Jairo, quien viajó desde Tijuana para vivir el partido en el Fan Fest, admitió que el resultado fue frustrante, sobre todo por el segundo gol recibido, pero destacó que el equipo peleó hasta el último minuto.

      "Fue un poco frustrante el segundo gol, pero luchamos con todo. ¿Qué más se puede decir? Apoyo a la Selección".

      Para Leticia Soria, vecina de la Alcaldía Coyoacán, el encuentro mantuvo la emoción hasta el silbatazo final.

      "Me pareció un muy buen partido. Nos emocionó mucho. Creo que jugaron muy bien y nos ilusionamos, pero al final no supieron meter el gol del empate. Aun así, siento que perdimos dignamente".

      Aldo, un aficionado que vino desde Puebla, coincido que el juego estuvo a la altura, aún cuando el resultado no favoreció a los mexicanos. "El partido me pareció muy bueno, pero el resultado me pareció fatal, sí debimos haber empatado para ir a tiempos extras, pero no se dio".

      Erick también consideró que, pese a la eliminación, la actuación del equipo dejó motivos para sentirse orgullosos.

      "El partido me pareció muy bueno. Creo que México jugó increíble. Obviamente el resultado es muy triste; la derrota fue muy dura para todos y se siente en el ambiente ese bajón emocional. Pero, aun así, creo que la Selección jugó increíblemente bien".

      Cuando las calles comenzaron a vaciarse y las pantallas se apagaron, también terminó el sueño de ver a México levantar la Copa del Mundo en casa. Quedó la tristeza de una eliminación que dolió por lo cerca que estuvo el empate, pero también el reconocimiento a un equipo que nunca dejó de competir y a una afición que convirtió plazas, avenidas y estadios en una sola tribuna.

      El Mundial terminó para el Tricolor, aunque la conexión entre la Selección y su gente quedó como una de las imágenes más poderosas del torneo.