logo pulso
PSL Logo

EU analiza ofensiva militar de EU para forzar a Irán a negociar

Pentágono considera ataques intensos a infraestructura energética para forzar acuerdos

Por El Universal

Agosto 01, 2026 02:51 p.m.

A
EU analiza ofensiva militar de EU para forzar a Irán a negociar
¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

Destacados

    Preguntas y respuestas

      Donald Trump parece haber definido con claridad la estrategia de Estados Unidos en la guerra con Irán: negociar desde una posición de máxima presión militar.

      El mensaje quedó plasmado en sus últimas declaraciones, en las que aseguró que Washington "no va a detener" los ataques contra la República Islámica, aunque reiteró que todavía aspira a alcanzar un acuerdo con Teherán.

      La fórmula combina diplomacia y fuerza, pero el equilibrio es cada vez más frágil. Mientras la Casa Blanca insiste en mantener abierta la vía de las negociaciones, el Pentágono prepara nuevas opciones militares que podrían marcar un punto de inflexión en un conflicto que ya acumula cientos de militares estadounidenses heridos.

      En una entrevista con Real America's Voice, Trump sostuvo que Irán "tiene destruido su aparato militar" y afirmó que Estados Unidos se encuentra en una "posición de fuerza". Según su relato, Teherán pidió negociar, pero durante las conversaciones volvió a lanzar misiles contra fuerzas estadounidenses. "Los golpeamos muy duro... y no vamos a detenernos", aseguró.

      ¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí


      Las palabras del presidente coinciden con nuevas revelaciones de funcionarios estadounidenses, según las cuales la administración evalúa lanzar en las próximas horas una ofensiva contra infraestructura energética iraní.

      El Comando Central (Centcom) había elaborado inicialmente un plan para una campaña aérea de dos semanas, aunque dentro del gobierno gana terreno una alternativa diferente: un ataque mucho más intenso, pero de menor duración, con el objetivo de quebrar rápidamente la capacidad de respuesta iraní y forzar un regreso a la mesa de negociaciones.

      No se trata de un cambio menor. Atacar instalaciones petroleras y energéticas supondría elevar significativamente el nivel del conflicto y podría provocar una respuesta iraní contra objetivos israelíes o infraestructura energética estadounidense en Medio Oriente, tal como advirtió Teherán.

      Al mismo tiempo, comienzan a multiplicarse las señales de preocupación dentro del propio gobierno estadounidense. Las embajadas norteamericanas en Jerusalén, Bagdad y Amán recomendaron a los ciudadanos estadounidenses evaluar abandonar la región o mantenerse preparados para hacerlo en caso de una nueva escalada, una advertencia poco habitual que refleja la posibilidad de una expansión del conflicto.

      También aumenta el costo humano de la guerra. El Departamento de Defensa actualizó esta semana su base de datos y elevó a 685 el número de militares heridos. La cifra oficial de muertos oscila entre 16 y 18, una diferencia que el propio Trump atribuyó a distintas "definiciones", en un comentario que refleja el creciente peso político que comienza a tener el balance de bajas.

      La administración insiste en que la presión militar terminará obligando a Irán a aceptar un acuerdo en términos favorables para Washington. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, sintetizó esa postura al afirmar que "Irán seguirá pagando" hasta volver a negociar "de una manera significativa" para el presidente.

      Sin embargo, la apuesta encierra riesgos crecientes. Cuanto mayor sea la intensidad de los ataques, mayor será también la posibilidad de una represalia regional que involucre a otros actores y haga mucho más difícil encontrar una salida diplomática.