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Slayer incendia el Palacio a 40 años de 'Reign in Blood'

La banda estadounidense celebró en México el aniversario de su legendario álbum

Por El Universal

Octubre 22, 2026 10:22 a.m.

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Slayer incendia el Palacio a 40 años de Reign in Blood
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      cruces invertidas
      ardían sobre el escenario mientras las guitarras de Slayer

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      retumbaban en el Palacio de los Deportes. Frente a ellas, miles de seguidores levantaban los brazos y agitaban la cabeza al ritmo del thrash metal. En la pista, pese a que apenas quedaba espacio para moverse, un círculo se abría entre la multitud para dar paso al slam.
      La noche de este miércoles, la agrupación estadounidense encabezada por Tom Araya regresó a la Ciudad de México con un espectáculo en el que el fuego, las bengalas y la intensidad del público acompañaron un recorrido por su discografía, incluida la interpretación completa de "Reign in Blood", álbum que este año cumple cuatro décadas.
      Desde los primeros acordes de "South of Heaven", el público respondió con gritos y puños en alto. La banda, integrada también por los guitarristas Kerry King y Gary Holt, así como el baterista Paul Bostaph, mantuvo la intensidad con "Hate Worldwide" y "Disciple", mientras las pantallas mostraban imágenes que acompañaban la atmósfera oscura del escenario.
      La respuesta de los asistentes no disminuyó con "Mandatory Suicide" y "Repentless". En la pista, una bandera de México sobresalía entre quienes participaban en el slam, mientras otros seguidores intentaban abrirse paso para incorporarse al círculo que se formaba y desaparecía al ritmo de las canciones.
      Entre los gritos comenzó a escucharse el tradicional "¡Olé, olé, olé, Slayer, Slayer!", que se extendió por el recinto hasta llamar la atención de Araya.
      "Muchas gracias", respondió el vocalista, antes de continuar con el espectáculo.
      Durante "War Ensemble", las bengalas encendidas entre los asistentes iluminaron de rojo una parte de la pista. El movimiento de la multitud contrastaba con las llamaradas que surgían del escenario, donde las cruces invertidas permanecían como uno de los elementos centrales de la producción.
      La presentación continuó con "When the Stillness Comes", "Jihad" y "Seasons in the Abyss", canciones que permitieron recorrer distintas etapas de la trayectoria del grupo sin que el público abandonara el ritmo de la presentación.
      Con "Born of Fire", la pirotecnia volvió a cobrar protagonismo. Las columnas de fuego se elevaron frente a los músicos mientras las guitarras y la batería marcaban el paso de una de las noches más intensas para los seguidores del metal.
      Sin embargo, uno de los momentos más significativos no estuvo acompañado por explosiones ni efectos visuales.
      Al terminar la canción, Araya permaneció frente al público, observando a los asistentes que continuaban gritando el nombre de la banda. El músico sonrió y, durante unos instantes, pareció quedarse sin palabras ante la recepción.
      "Thank you, we love you" (Gracias, los amamos), expresó finalmente, mientras los aplausos y las ovaciones continuaban.
      El vocalista también encontró espacio para el humor antes de interpretar "Dead Skin Mask", una composición inspirada en el asesino estadounidense Ed Gein.
      "This is a beautiful song for my wife" (Esta es una hermosa canción para mi esposa), comentó antes de comenzar el tema, provocando una reacción entre quienes reconocieron la ironía de dedicar una canción de semejante temática.
      Con "Hell Awaits" y "213", Slayer cerró el primer bloque de la presentación para dar paso a uno de los momentos más esperados: la interpretación de "Reign in Blood", su tercer álbum de estudio, publicado en 1986 y considerado una de las obras más representativas del thrash metal.
      El inicio de "Angel of Death" desató una nueva ovación. Desde la pista y las gradas, los asistentes corearon los primeros momentos de la canción y acompañaron con gritos de "¡hey, hey!" el ritmo marcado por las guitarras.
      La intensidad continuó con "Piece by Piece", "Necrophobic" y "Altar of Sacrifice". En la pista volvieron a encenderse bengalas mientras el slam mantenía su movimiento, incluso entre quienes llevaban varias canciones participando en él.
      Durante "Jesus Saves", las cruces invertidas reaparecieron como protagonistas de la escenografía, acompañadas por el emblema de Slayer y la figura de un carnero que ocupaba el fondo del escenario.
      Sin grandes pausas ni discursos prolongados, los músicos continuaron con "Criminally Insane", "Reborn", "Epidemic" y "Postmortem", respetando la secuencia del disco que marcó una etapa decisiva en su trayectoria.
      La recta final llegó con "Raining Blood". Las cruces invertidas volvieron a encenderse y el logotipo de la agrupación apareció cubierto por un efecto visual de sangre, mientras las llamaradas iluminaban el escenario.
      En la pista, los últimos círculos de slam y las bengalas acompañaron los acordes finales. Después de casi dos horas, el concierto terminó entre gritos, aplausos y los brazos levantados de quienes todavía pedían más música.
      "Gracias por todo. Thank you very much", se despidió Araya en español e inglés.
      Entre la multitud, una bandera de Colombia también ondeó durante los últimos momentos de la presentación, sumándose a la mexicana que había acompañado buena parte de la noche.