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CONGUITAS, ALIBLANCAS Y PALOMAS

? Conguitas o tortolitas cola larga. Columbina inca. Andan en parejitas inseparables, ejemplo de fidelidad. Sus plumitas parecen escamas.

Por Christian González Del Carpio.

Agosto 11, 2025 03:00 a.m.

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CONGUITAS, ALIBLANCAS Y PALOMAS

Las áreas verdes de la Ciudad son muy importantes; todos necesitamos disfrutar del pasto, árboles, de la naturaleza. Pero nadie piensa en las aves que anidan en los árboles y buscan comida entre la hierba. ¿Como es posible? Es como tener arrecifes de coral y no tomar en cuenta a los peces. Pero pareciera que despreciamos e ignoramos a los pájaros que sobreviven en las ciudades. Nuestra sociedad se ha alejado brutalmente de la naturaleza; la pésima educación sobre la biología, ecología y evolución en los programas escolares ha traído lamentables consecuencias. A nivel urbanístico, la Ciudad ha crecido sin planificación de jardines, construyendo viviendas antinaturales, con “áreas verdes” mal mantenidas, artificiales o destruidas. Eso sin mencionar el devastado campo agrícola. Las antes abundantes poblaciones de aves típicas de la región han disminuido y a nadie pareciera importarle. Solo algunas personas sensibles les ponen trastes con agua en verano o dan moronitas o pedacitos de tortilla a palomas, zanates y gorriones en calles o bajo puentes. Pese a que en la Plaza de Armas existe la estatua del recordado “Señor de las Palomas” a estas se les acusa, sin ninguna prueba o evidencia,  de corroer el cemento y la cantera. Resulta facil utlizar de chivos expiatorios a animalitos que no pueden defenderse y cobrar por su sutil exterminio. 

Asi ha surgido una especie de aversion injustificada a las aves urbanas, acusadas de trasmitir parasitos sin que haya un solo caso reportado de contagio a humanos.  

Recordamos los tiempos cuando ser Scouts era aprender sobre la naturaleza en campamentos y viajes. En las universidades, en las carreras relacionadas a las ciencias biológicas, los alumnos opinan que en lugar de los complicados cursos de matemáticas, deberían implementarse actividades con intensa interacción con la naturaleza, experiencias prácticas tan necesarias para rescatar nuestra destrozada ecología. Se me ocurre que todo estudiante de biología o agroecología debería como asignatura, criar con éxito, un par de animales semi silvestres, como palomas, tlacuaches, entendiendo sus necesidades y comportamiento. O también participar activamente en las diversas UMAS (Unidades de Manejo Ambiental) que existen por todo el Estado. En el Parque Tangamanga 1 encontramos una UMA que requiere urgente fiscalización y asesoría de especialistas en protección para los animales silvestres. 

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Sobre el territorio potosino atraviesa una ruta de aves que viajan desde Canadá y E.U. hacia México y Centroamérica. Hace apenas unos años diversas especies migratorias llegaban a las lagunas del Parque Tangamanga y otras de la zona. Varios grupos de naturalistas identificaban garzas, Martín pescadores, pelicanos, cormoranes, picos carpinteros, halcones, etc. Hace unos años el Biólogo Roberto Ruiz de la UASLP y yo, producimos un documental sobre las aves migratorias del Lago Menor del Parque Tangamanga 1. Ud. puede verlo en: https://www.youtube.com/watch?v=-BMnqEm4oDo 

La diversidad faunística en las lagunas del Parque era tal, que llegaron especialistas de la U de Cornell E.U. para un programa conjunto de protección de los migrantes alados. Incluso se celebró “El festival de las aves” y se levantaron censos de las especies. No obstante, como ocurre siempre, pasada la fiesta todo se olvidó. (Para analizar esto, tan mexicano, de hacer olvidar problemas y proyectos con fiestas, recomendamos el cuento: “El día del derrumbe” de Juan Rulfo (está en audio libro). 

Por ignorancia e indiferencia sobre la flora y fauna silvestre, árboles y áreas verdes se convirtieron en cosas a podar, cortar y talar, con máquinas y motosierras, buscando una imagen absurda de “modernidad” con altos presupuestos. Con el retiro de las hojas, paso de maquinaria y poda hasta dejar el suelo desnudo este se compacto al grado de no dejar pasar el agua a las raíces, muchos árboles debilitados se enfermaron o secaron.

La naturaleza no debe ser despreciada. A las aves urbanas se les ha considerado trasmisoras de enfermedades y parásitos; sin que se tenga registrado ningún caso mortal confirmado; olvidando a los moscos que si trasmiten enfermedades terribles. 

Pese a las leyes e instituciones para la conservación de la fauna silvestre y bienestar animal, en los tianguis y mercados se siguen vendiendo resorteras y rifles de aire comprimido en las tiendas departamentales. En ningún parque encontramos un solo letrero de “No moleste a las aves” o carteles de identificación. SEMARNAT, PROFEPA, SEGAM, etc. guardan un ecocida bajo perfil respecto a la protección de aves urbanas. Nadie las protege. En los senderos de los parques de otros países en existen carteles de identificación de especies, los niños deben aprender a conocer y respetar la Naturaleza. 

? En el Eco museo del Parque Tangamanga 1, en marzo del 2016 se celebró el Festival de la Aves, para dar a conocer la riqueza de aves migratorias de SLP, tan y cerca de las familias.

? Las palomas cuidan amorosamente a sus polluelos y los alimentan con “Leche de paloma”. Sustancia altamente nutritiva que generan en el buche.

? La aliblanca, Zenaida asiática. 

Al elevarse despliega sus hermosas bandas blancas que atraviesan su plumaje.