Liderazgo femenino: avances y desafíos en el sector empresarial
En los últimos años, el liderazgo femenino ha adquirido mayor relevancia en el sector empresarial mexicano. Cada vez, más mujeres participan en la creación, dirección y gestión de empresas, contribuyendo al desarrollo económico y a la innovación en diversos sectores. A pesar de los avances de la presencia femenina en posiciones de liderazgo en el sector empresarial, aún existe una brecha importante respecto a los hombres. Algunas estadísticas a nivel mundial muestran que aproximadamente el 32% de las empresas son propiedad de mujeres, mientras que en México, alrededor del 38% de las micro, pequeñas y medianas empresas son dirigidas por mujeres; solo alrededor del 11% de las grandes empresas tienen una mujer como directora general o CEO, mientras que México registra un 12%; las mujeres ocupan cerca del 30% de los espacios en los consejos de administración en economías desarrolladas, en México representan aproximadamente el 14%, solamente el 5.5% son consejeras independientes, el 4% de mujeres presiden un consejo, mientras que el 19% de los consejos están conformados exclusivamente por hombres. De acuerdo con el informe “Mujeres en las Empresas” publicado por el Instituto Mexicano para la Competitividad en 2025, México alcanzaría la paridad en los órganos corporativos hasta el año 2043.
A pesar de que las mujeres representan alrededor del 43% de la fuerza laboral en las empresas mexicanas, su presencia disminuye conforme aumenta el nivel jerárquico. La presencia de las mujeres en posiciones de liderazgo ha avanzado en áreas financieras y jurídicas, pero persiste un estancamiento en la posición de dirección general. Es decir, las mujeres representan el 3% en las direcciones generales, 15% en direcciones financieras y 26% en direcciones jurídicas. En las micro, pequeñas y medianas empresas, el 47% de las personas propietarias son mujeres y en el 20% de estas empresas, las mujeres ocupan más de la mitad de los puestos directivos.
De acuerdo con el informe “Women in Business 2026” publicado por la firma internacional Grant Thornton, el 73% de las empresas que han adoptado iniciativas de igualdad de género, registraron un crecimiento de ingresos superior al 5%, el 56.2% aumentó su plantilla de personal en un 5% y el 48.8% incrementó sus exportaciones en más del 5% durante 2025. Estas cifras demuestran que adoptar un enfoque positivo hacia la igualdad de género puede traducirse en un mayor rendimiento financiero, toma de decisiones más innovadoras y promoción de una mejor gobernanza corporativa en las economías en las que operan. Estas ventajas se convierten en imperativos estratégicos para impulsar el crecimiento empresarial en un mundo globalizado y cambiante.
A pesar de los avances y beneficios que trae consigo la participación femenina en posiciones de liderazgo en el sector empresarial, aún se enfrentan diversos desafíos estructurales, culturales y organizacionales que limitan su acceso y permanencia en los puestos de mayor decisión, como son el techo de cristal, referido a las barreras invisibles que dificultan a las mujeres llegar a direcciones generales o miembros del consejo de administración; acceso limitado a redes de poder, brechas salariales, conciliación trabajo-familia, sesgos y estereotipos de género, mayores dificultades para obtener crédito o inversión limitando el crecimiento de sus empresas, y ausencia de mentoras y modelos de liderazgo, lo que reduce la visibilidad de referentes que impulsen a las nuevas generaciones. A pesar de estos retos, hay avances en programas de diversidad e inclusión en las empresas, mayor participación de mujeres en educación superior y proyectos de emprendimiento y políticas para incrementar la presencia femenina en órganos de decisión.
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Reducir las brechas de género requiere impulsar políticas de igualdad, promover una cultura organizacional incluyente y generar más oportunidades para el desarrollo del talento femenino. Fortalecer el liderazgo de las mujeres no solo favorece la equidad, sino que contribuye al crecimiento, la innovación y la competitividad de las organizaciones en México.
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