Resultados UCL: Liverpool y Nápoles despiertan
Julián Alvarez rescata un punto en Stuttgart

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El Villarreal sufrió este martes su segunda derrota en la Liga de Campeones tras caer en su visita al Liverpool, al que tuvo contra las cuerdas durante la primera media hora, cuando dominaba por 0-2 en el marcador pero que acabó por darla la vuelta al choque.
La reacción del equipo inglés en el tramo final del primer tiempo y su buen arranque del segundo le permitieron remontar un encuentro al que el Villarreal intentó engancharse de nuevo en los últimos minutos pero en el que ya no pudo rescatar ni un punto.
El duelo entre el maestro, Andoni Iraola, y su discípulo, Iñigo Pérez, no decepcionó y ofreció un festival de goles, ocasiones y alternativas en el juego.
El Villarreal cumplió la promesa de su técnico y afrontó sin complejos su visita a Anfield. El conjunto castellonense, ante un Liverpool repleto de bajas, avisó en el primer minuto con un balón a la espalda de Van Dijk que Mikautadze no supo aprovechar.
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Los mismos protagonistas repitieron poco después, pero en esta ocasión el georgiano sí penalizó una mala cesión del neerlandés para batir a Alisson.
El gol le sentó de maravilla al Villarreal, que ganó en confianza ante un rival impreciso en defensa. Gueye, Saliba y Moleiro, indetectable entre líneas, movieron el balón a su antojo ante un Liverpool que solo fue capaz de asustar por medio del joven Ngumoha.
En plena sinfonía del centro del campo castellonense, Cardona se filtró a la espalda de la defensa inglesa para convertir en gol una precisa asistencia de Saliba.
El Villarreal, instalado en el campo del Liverpool, tenía el partido bajo control, pero una acción a balón parado levantó de la lona al equipo inglés. Mac Allister recortó distancias con un buen remate de cabeza a la salida de un saque de esquina y Anfield renació.
Con el partido metido en la coctelera, el argentino acarició el empate con un disparo que salió rozando el palo. Mouriño respondió con un lanzamiento que puso en apuros a Alisson, pero del intercambio de golpes final salió vencedor el cnjunto inglés, mucho más acostumbrado al vértigo.
Ya en el descuento, Araújo cazó en el área pequeña un balón mal defendido por Cardona para marcar y neutralizar la ventaja del Villarreal.
El Liverpool aprovechó la inercia del tramo final del primer acto para volcar el juego sobre el área del Villarreal en el inicio de la segunda parte.
Con Wirtz como amenaza ofensiva, el conjunto inglés fue más reconocible, aumentó la intensidad de su presión y comenzó a acumular disparos y llegadas sobre el área de Gulácsi.
El Villarreal, sin Moleiro y Saliba, sustituidos, perdió creatividad y control del balón, por lo que el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia.
El equipo de Iraola consumó la remontada en el minuto 65. Ngumoha volvió a marcharse por velocidad de Cardona y sirvió unpase atrás que Mac Allister envió a la red.
El Liverpool olió las dudas del Villarreal y apenas tres minutos después pareció sentenciar por medio del alemán Wirtz, que castigó con un nuevo gol una pérdida de balón en zona de riesgo.
Pero el Villarreal logró frenar la tormenta y poco a poco recuperó el mando del partido. Ayoze avisó con un remate al palo y Oluwaseyi, a tres minutos del final, dio esperanzas al equipo castellonense con su gol, pero el Liverpool, pese a las dudas, tiró de oficio para proteger el triunfo.
Nápoles consigue su primera victoria
El Nápoles ganó este martes al Bodo Glimt por 4-3 en el partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga de Campeones y consiguió su primera victoria en la competición europea gracias al doblete de McTominay y los goles de Politano y Bjortuft, éste en propia puerta.
El partido comenzó muy rápido para los italianos, cuando en el minuto 1 Leonardo Spinazzola colgó el balón al centro del área y Matteo Politano llegó desde atrás para marcar el primero y dejar sin opción al portero del conjunto noruego Nikita Haikin (1-0).
El empate llegó en el minuto 26 de partido, en la única ocasión de la que gozaron los de Kjetil Knutsen, gracias a Jens Petter Hauge, que mandó el balón desde el lado izquierdo del área al fondo de la portería tras el pase de Patrick Berg (1-1).
Los locales volvieron a ponerse por delante tras una combinación entre Scott McTominay y Kevin De Bruyne, quien habilitó a McTominay, ya dentro del área, que remató de primeras y Nikita Haikin no logró detenerlo a pesar de tocarlo con la mano (2-1).
Tras el descanso, el equipo noruego fue encontrándose más cómodo en el terreno de juego y fue en el minuto 63 cuando tras una gran jugada colectiva que fue rechazada hasta tres veces por el portero Haikin, Andreas Helmersen marcó tras una buena jugada de Sondre Brunstad Fet, quien sumó su segunda asistencia de la noche.
De nuevo, McTominay puso por delante a los italianos con un potente cabezazo en el que fue su segundo gol del partido. Kevin De Bruyne le pasó el balón a Matteo Politano por la derecha, que recortó hacia dentro y centró al segundo palo, donde estaba McTominay que remató de cabeza con fuerza, batiendo a Nikita Haikin (3-2).
El jugador italiano Giovane disparó raso y con fuerza hacia la portería, donde Odin Bjortuft logró desviar el balón al intentar detener el centro y marcó el cuarto del Nápoles en propia puerta en el minuto 88 (4-2).
La segunda parte fue un baile de goles de ambos conjuntos. El último llegó a favor del Bodo Glimt en el último minuto del descuento, cuando Sondre Brusntad, que sumó dos asistencias, marcó el tercero de cabeza en la línea de gol (4-3).
Julián Alvarez rescata un punto en Stuttgart
El primer gol de la temporada de Julián Alvarez, a los 14 segundos de la segunda parte, acudió al rescate del Atlético de Madrid, hasta entonces desnortado en Stuttgart, pero reactivado y relanzado después, hasta la justa roja directa a Hjulmand y la convicción posterior de que el empate era un resultado muy válido.
Al filo de la derrota toda la primera parte y la media hora final, desde el 65 en adelante por la expulsión del internacional danés, señalado por una entrada desproporcionada en el medio campo, la sustitución de Julián Alvarez por Obed Vargas, más la irrupción de Le Normand por Pablo Barrios en el 78, delataron una realidad asumida y asumible en inferioridad numérica: el 1-1. Cuatro puntos de nueve posibles suma el Atlético. Necesita mucho más.
Siempre tenso Simeone, no le gustó nada el partido de inicio. Todos sus temores se conjugaron en un primer cuarto de hora tan inquietante como estresante para él y sus jugadores, reducidos por la intensidad, la presión y el ímpetu del conjunto alemán. Un suplicio. Y un laberinto para el Atlético, sin salida ni precisión, con más horizonte que su campo propio.
Hasta Marcos Llorente, siempre una garantía, se sintió superado. Desde el primer balón. Suya fue la pérdida cerca de su área que derivó en la primera (y la mejor) ocasión de su adversario. El rebote favoreció a Undav, solo en el área, que le dio continuidad a El Khanouss, igual de solo. Se agigantó Oblak, providencial, magnífico y salvador. Su mano izquierda sacó el remate con la derecha. En tan solo 22 segundos de partido.
El anuncio de todo lo que se presuponía. Lo había advertido Simeone a sus futbolistas. Lo padeció sin solución aparente en el comienzo del duelo. A los 45 segundos, el portero esloveno necesitó otra parada. A los dos minutos y 35 segundos, Fürich hizo un ´sombrero´ a Giuliano y remató fatal, demasiado alto. Un córner se paseó por el área.
Angelo Stiller probó dos veces más, en el transcurso del minuto 10 al 15. También surgió Deniz Undav, palabras mayores, por dentro del área con conexión, aún sin remate. La pasada temporada, el internacional alemán marcó 25 goles y dio otros 14. Ahora sólo lleva uno en este curso, pero eso no quiere decir nada. Su talento y su eficacia están ahí.
Hasta el borde de la media hora, no hubo una jugada decente del Atlético. Necesitó astucia, rapidez en el pase y movilidad. Atravesó las líneas de presión. Llorente, Giuliano, Jonathan David, Julián Alvarez, Giuliano... Y córner. El saque de esquina, ya en el minuto 29, fue su primer remate, alto de Marc Pubill. Una prueba de vida. Sin más.
¿Un indicio de reacción? No lo fue. Pubill metió la pata. Se equivocó en la conducción dentro del área, más aún cuando enfrente está un rival que vive al acecho, en cualquier lugar y en cualquier momento. El balón quedó en Lewelling. Su recurso técnico por la espalda y su remate con la izquierda, envenenado por el rebote en Hjulmand, fue el 1-0.
Era el minuto 36, nada extraño dentro del desarrollo del partido, entre el entusiasmo, la aplicación y la fuerza del Stuttgart; muy por encima del Atlético, que se encontró con otro partido desde el 1-0. El equipo alemán fue otro, menos aventurado en la presión, más replegado y protegido, fruto de la ventaja. Fue diferente, atestiguado por un tiro de Hancko, una incursión de Jonathan David y otra de Julián Alvarez antes del descanso, aún por debajo de las expectativas y la exigencia, con la segunda parte como único remedio.
A los 14 segundos del inicio de la segunda parte, cambiado Jonathan David por Lookman, empató el Atlético. El pase fue del nigeriano, el toque con la izquierda incontestable, muy difícil y decisivo fue de Julián Alvarez. Un remate perfecto en el área. El empate. El grito del delantero argentino fue una descarga de rabia y euforia. Lo necesitaba. Él y su equipo.
La Champions es el territorio más productivo de ´La Araña´. Su último gol con el Atlético, antes de todo el lío veraniego del Barcelona, fue en este mismo torneo, en la ida de las semifinales contra el Arsenal, el pasado 29 de abril. Son ya 18 goles en 28 encuentros en el máximo torneo como rojiblanco. Seis en los últimos nueve y doce en los últimos 18.
También fue una reivindicación del Atlético en un partido que, hasta entonces, durante todo el primer tiempo, había puesto en entredicho al grupo de Simeone con visibilidad. La conducción desde el medio había sido de Pablo Barrios. Hasta entonces no había avanzado así. Hasta entonces, su equipo sólo había tirado una vez entre los postes.
El partido había cambiado. Claramente. El Atlético trasladó toda la acción al campo contrario. Todo lo contrario que en el primer acto. Recolocado tácticamente el equipo por Simeone, menos presionado y más clarividente, un derechazo de Pablo Barrios se acercó al segundo gol. El portero Seimen lo repelió con el pie derecho. Una buena parada.
Y justo antes de la inapropiada entrada de Hjulmand en el medio campo en el minuto 64. Fue desproporcionada y castigada: expulsado por la altura de la plancha sobre la tibia de Stiller. Lo señala en el momento que mejor se sentía el Atlético. Se fue Baena, entró Cardoso, para la reestructuración en inferioridad numérica. Quedaba mucho.
Un equipo entonces, el Stuttgart, con más dudas que certezas, nada que ver con la primera parte, recibió un impulso de energía por la tarjeta roja del danés. Mientras el Atlético debió recomponerse en el medio, el conjunto alemán subió la apuesta por la inclusión de un delantero de referencia como Demirovic. De inmediato, Simeone recurrió a Le Normand para controlarlo. Y a Obed Vargas por Julián Alvarez. Le valía el empate... O no. Para los instantes finales introdujo a Alexander Sorloth. No se movió el 1-1.
Roma se divierte
El Roma demostró este martes que sí sabe cerrar los partidos y goleó al Slovan de Bratislava de Yaya Touré (4-0) con tantos de los exjugadores del Atlético de Madrid Mario Hermoso y Nahuel Molina, además de Niccolò Pisilli y Donyell Malen, para resarcirse del varapalo continental sufrido tras la cruenta remontada del Real Madrid.
Sin Paulo Dybala, que estará fuera del terreno de juego unas dos semanas, la gran incógnita era quién iba a ocupar su lugar. Gian Piero Gasperini dio la oportunidad a la joven promesa portuguesa Rodrigo Mora. También regresó el capitán del Roma, Lorenzo Pellegrini, al once inicial después salir como suplente escasos minutos ante Como, Real Madrid y Génova.
'La Loba' apenas dejó al conjunto eslovaco controlar el balón. Desde los primeros compases, dominó la posesión y trató de jugar con sus carrileros, el argentino Molina por la derecha y el brasileño Wesley Franca en la banda contraria.
De las botas de Pellegrini nació el primer gol y dos defensas fueron los ejecutores finales. A balón parado, en una falta lateral en el minuto 21, el '7' la puso de forma telederigida a la cabeza de Daniele Ghilardi, quien, con las mismas, dejó que fuera Hermoso, también de cabeza, el que finalizara la jugada con un remate a placer en el segundo palo.
La tónica no cambió. El Roma no soltó el balón, el Slovan de Bratislava, encerrado, no conectó. No jugó agresivo 'la Loba', pero sí que fue directa. A falta de seis minutos para el final, Molina aprovechó un mal despeje del portero del equipo visitante, Dominik Takac, a tiro de Donyell Malen, para rematar a portería vacía y sellar el 2-0 antes del descanso. Dos ex del Atlético de Madridi' abriendo la lata para el Roma.
El paso por el túnel de vestuarios no sació a los 'giallorossi', que salieron con ganas de más. En el 52, Niccolo Pisilli, de 22 años, criado en la cantera romanista, hizo valer una asistencia de Malen tras aprovechar un error defensivo para poner el tercero. Cuatro minutos más tarde, fue el neerlandés el que se sumó a la fiesta goleadora con un gol desde el punto de penalti.
El cuarto tanto desató la furia en la zona de la grada visitante, que comenzó a tirar objetos a los aficionados locales y que terminó a golpes con la policía italiana. Pitada del Olímpico a modo de rechazo. Algunos de los ultras finalizaron el partido exhibiendo las porras o escudos que robaron a los guardias.
Mientras las aguas se apaciguaban en la grada, el Roma durmió el partido. Llegó a celebrar otro gol que finalmente fue anulado. Cerró tres puntos cruciales en su camino europeo, en los que suma, con este triunfo, un empate y una derrota, y que ya tiene la mira europea puesta en su próxima visita a Old Trafford contra el Manchester United para la cuarta jornada.
Durante esta temporada, se acusó al Roma de no ser capaz de cerrar partidos que dominó prácticamente de principio a fin. Le ocurrió ante el Fenerbahce (1-1), Inter Milan y ante el Real Madrid (3-4), esta última su única derrota hasta el momento. El equipo de Gasperini decidió este martes eludir esta condena.
El conjunto 'belasý' (celeste, en eslovaco) firmó, por su parte, un arranque continental desastroso, con derrotas de peso ante rivales que se enfrentaron esta jornada al Barcelona y al Atlético, respectivamente, el PSG y el Stuttgart.
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