logo pulso
PSL Logo

Indignación en Kosovo tras asesinato de Arlinda Zekaj y otras siete mujeres

Activistas denuncian fallos institucionales y falta de protección para mujeres en Kosovo.

Por AP

Octubre 28, 2026 02:57 p.m.

A
Indignación en Kosovo tras asesinato de Arlinda Zekaj y otras siete mujeres
¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

Destacados

    Preguntas y respuestas

      PRISTINA, Kosovo (AP) — Manifestantes furiosos en Kosovo exigieron el miércoles que el gobierno actúe ante la violencia generalizada contra las mujeres en el patriarcal país balcánico, y arrojaron pintura roja a edificios gubernamentales para enviar a las autoridades el mensaje de que tienen las manos manchadas de sangre.

      Miles de personas se sumaron a la concentración en la capital, Pristina, convocada después de que Arlinda Zekaj, de 49 años, fue asesinada el domingo por su cuñado cerca de la ciudad occidental de Peja. Activistas afirman que Zekaj se convirtió en la octava víctima mortal como resultado de la violencia doméstica en Kosovo este año.

      "¿Tenemos que morir para que nos tomen en serio?", decía una de las pancartas que las manifestantes llevaron durante su marcha. Otros mensajes escritos con pintura roja decían: "Los hombres matan a las mujeres, el Estado guarda silencio" o "Abajo el sistema patriarcal".

      Los manifestantes también sostuvieron fotos de las mujeres asesinadas.

      ¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí


      Kosovo ha aprobado varias leyes y reglamentos para combatir la violencia contra las mujeres —incluidas condenas a cadena perpetua para los asesinos—, pero activistas señalan que su aplicación es inconsistente y carece de coordinación por parte de las autoridades pertinentes, entre ellas la policía, los servicios sociales, los fiscales y los tribunales.

      La situación es similar en todos los Balcanes, una región donde el predominio masculino forma parte de la tradición. El problema se disparó tras las guerras de la década de 1990 y las crisis políticas, económicas y sociales que han persistido desde que terminaron los conflictos.

      La muerte de Zekaj, que tenía doble ciudadanía de Estados Unidos y de Kosovo, desató la indignación pública adicional porque ella había escrito a las autoridades antes de morir, pidiendo ayuda y advirtiendo que podían matarla.

      En su carta a la fiscalía, apenas tres días antes de que la asesinaran, Zekaj afirmó que los funcionarios estaban "trasladando la responsabilidad de uno a otro", lo que permitía que "el peligro para mi vida continúe".

      Zekaj se había quejado repetidamente de la violencia de su esposo y se había mudado para vivir con sus padres mientras solicitaba protección.

      Regresó a su casa después de que su esposo fue detenido el fin de semana pasado por violencia familiar. La policía no le ofreció escolta y su cuñado la mató con un hacha cuando volvió, según un familiar. Luego huyó del lugar y fue arrestado tras varios días prófugo por asesinato con un objeto punzocortante. Ninguno de los dos ha comentado sobre las acusaciones.

      La Red de Mujeres de Kosovo, una de las organizadoras de la protesta, manifestó que "este caso plantea serias preguntas sobre un posible fallo en la cadena de instituciones". El grupo añadió en un comunicado que todas las instituciones deben actuar de manera coordinada cuando una mujer busca ayuda.

      El Parlamento de Kosovo se reunió el lunes en una sesión urgente en respuesta a la muerte de Zekaj. Los legisladores establecieron una comisión parlamentaria de investigación para examinar una posible responsabilidad institucional en el caso.

      El primer ministro Albin Kurti se sumó a las críticas y atribuyó lo ocurrido a una "cadena sistémica de fallos de las instituciones responsables de la seguridad y la justicia".

      "Un asesinato precedido por advertencias de ese tipo que quedaron sin respuesta difícilmente podría haber terminado de otra manera", expresó Kurti el miércoles en una sesión de gobierno. "Y eso hace que la situación sea aún más imperdonable".

      Según el Ministerio de Justicia, la policía recibió 2.815 denuncias de violencia doméstica en 2025 en Kosovo, un país con casi 2 millones de habitantes. Tres hombres han sido condenados a cadena perpetua por matar a sus parejas desde que se introdujo ese castigo en 2012.