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Cuerpos fuera del molde

A través de imágenes instantáneas capturadas en espacios de vida nocturna, el artista cuestiona los estereotipos corporales y explora otras formas de entender la belleza, el deseo y la diversidad.

Por Estrella Govea PULSO

Noviembre 08, 2026 03:00 a.m.

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Galeria

Lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió en una exploración fotográfica sobre el deseo, la diversidad corporal y los prejuicios alrededor de la apariencia. En la exposición Lxs Colocaos: La última Fogueada, Jesús Orlando "Breck" Acosta presenta una serie de imágenes tomadas en espacios de vida nocturna.

Breck Acosta y la representación de cuerpos diversos

Aquí los cuerpos se encuentran fuera de los modelos físicos que suelen imponerse como referentes de belleza. Su propuesta forma parte de los siete proyectos que integran esta muestra colectiva en el Museo Universitario de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

La inquietud de Acosta por fotografiar estos cuerpos surgió de manera espontánea. Al principio, tomar fotografías instantáneas era una actividad que realizaba por diversión, incluso con la intención de regalar las imágenes.

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Sin embargo, al compartirlas con uno de sus maestros, Josué Homie Martínez, conoció el trabajo de un artista de Torreón que había realizado un fanzine con fotografías y relatos de experiencias personales. A partir de ese encuentro comenzó a reconocer las posibilidades de su propio archivo visual y la importancia de mostrar aquello que observaba desde su cotidianidad.

Inspiración y técnica en la obra de Breck Acosta

Su trabajo como guardia de seguridad en fiestas y espacios nocturnos le permitió acercarse a una diversidad de cuerpos, expresiones y formas de relacionarse que pocas veces aparecen representadas dentro de los modelos estéticos convencionales. Lo que para él formaba parte de su día a día podía resultar incómodo o desconocido para otras personas, una diferencia que también despertó su interés por llevar esas experiencias al terreno artístico.

"Quiero también visibilizar lo que yo veo y he padecido", explicó Acosta al hablar del origen de su proyecto. Su interés también parte de experiencias personales relacionadas con los estereotipos corporales que enfrentó desde la infancia. Recordó que, desde pequeño, recibió expectativas sobre las características físicas que debía tener una pareja, desde el tono de piel y la complexión hasta la forma de expresarse. Esos mensajes influyeron durante años en la manera en que percibía el atractivo y su propia apariencia.

El contacto con personas de distintos cuerpos y formas de expresión, a través de los espacios nocturnos, modificó esa percepción. Acosta relató que durante mucho tiempo llegó a desear un tipo de cuerpo que había aprendido a considerar ideal, pero que sus experiencias le permitieron cuestionar esas expectativas y ampliar su manera de entender el deseo. En sus fotografías, esa búsqueda aparece en los encuentros entre cuerpos distintos, las poses y las relaciones que se construyen entre ellos.

"No hay un cuerpo ideal ni un cuerpo del cual decir esto es belleza", señaló. Para el artista, la atracción no depende únicamente de las características físicas, sino también de la conexión que puede surgir entre las personas. Desde esa perspectiva, sus imágenes cuestionan la idea de que existe una sola forma válida de belleza y buscan dar visibilidad a cuerpos que suelen quedar fuera de las representaciones tradicionales.

En la construcción visual de su propuesta tomó como referente a Sandra Blow, fotógrafa de Ciudad de México vinculada con el arte queer y la documentación de la vida nocturna. De su trabajo le interesó la manera de registrar cuerpos en antros, calles y otros espacios mediante juegos de luces, con personas que posan o aparecen de forma espontánea. Acosta retomó parte de esa exploración, aunque optó por utilizar fotografía instantánea.

La elección de esta técnica responde a su interés por capturar momentos fugaces, aquellos que ocurren una sola vez y que difícilmente pueden repetirse. Las imágenes recuperan parte de lo que observa desde su trabajo en las fiestas, donde los encuentros, las luces y los movimientos forman parte de una experiencia que sucede en un tiempo determinado. También explora la noche como un espacio que puede contener otras formas de belleza, frente a los prejuicios que suelen asociar la oscuridad con algo negativo.

El artista reconoce que algunas de las fotografías realizadas durante el proceso no llegaron a formar parte de la exposición debido a su contenido explícito, aunque considera que mostrar las piezas seleccionadas también implica abrir una conversación sobre los tabúes que persisten alrededor de los cuerpos diversos y la vida nocturna.

En ese sentido, su propuesta no busca establecer una nueva definición de belleza, sino cuestionar por qué ciertos cuerpos reciben reconocimiento mientras otros son rechazados.

Proyecto colectivo Lxs Colocaos y su impacto artístico

Las fotografías de Acosta forman parte de Lxs Colocaos: La última Fogueada, un proyecto impulsado por Casa Canera que reunió a siete jóvenes artistas en un proceso de formación, acompañamiento y producción. La muestra también incluye el trabajo de Zoé Díaz, quien toma la memoria, los vínculos afectivos, la familia y los procesos de transformación mediante el grabado, la gráfica expandida y la instalación.

Flora Moreno trabaja con fotografía y xilografía para observar las celebraciones comunitarias y sus rituales, así como las relaciones entre tradición, identidad, espectáculo y exceso. Sayuri "Yiyo" Álvarez Tapia explora la relación entre identidad, territorio y memoria mediante el grabado, el textil y el esténcil.

Por su parte, Paulina Luccioto, conocida como PauLuma, cuestiona los estereotipos femeninos heredados desde los entornos familiares y las estructuras patriarcales, en particular aquellos relacionados con el cuerpo, la apariencia y las formas de comportamiento.

Jona Juárez reconstruye experiencias de abandono, acoso escolar, desesperación y protección emocional desde una perspectiva vinculada con la infancia, mediante instalación, arte objeto y pintura. Sam Díaz aborda emociones relacionadas con la despedida, la incertidumbre y las secuelas de determinadas experiencias a través de la pintura.

Aunque las propuestas parten de preocupaciones distintas, comparten el interés por convertir experiencias personales en lenguajes artísticos y plantear preguntas sobre el entorno. Para Acosta, convivir con los procesos de sus compañeros también representó una oportunidad para reconocer experiencias con las que podía identificarse y conocer otras perspectivas. Durante el desarrollo del proyecto, explicó, compartieron vivencias y aprendieron de las búsquedas de cada participante.

Lxs Colocaos: La última Fogueada reúne así siete miradas que utilizan distintos lenguajes para hablar de memoria, identidad, experiencias familiares, estereotipos y relaciones con el propio cuerpo. La exposición puede visitarse hasta febrero de 2027.